
... TO extend oneself in desire, but to meet in a sacrament. It to draw body's tears in form of living water,
Gratitude and love.

... TO extend oneself in desire, but to meet in a sacrament. It to draw body's tears in form of living water,
Gratitude and love.
I'm just musing how the overwhelming experience of falling in love or being mutually attracted with someone, can reawaken the beauty of what it means to belong in general....
Maybe when we fall in love, we dramatically experience ourselves not as some isolated little ego but recognize a powerful togetherness. So our experience of limitation is transcended in that belonging. And we realize that our true self is not a product of alienation, but belonging, to another, to ourselves and ultimately to all that is.
The image from Paul Klee is so expressive...an intuition of limitlessness on the one hand, and grounding with the particular other.
To love, is a disposition... an attitude of the will. Greater than feelings, painful or like, that tend to reduce our consciousness back to that little isolated self.
Trust is more than another feeling, while rooted in feelings about who one is and who one encounters, it is also spelled out in the will: loving neighbor as oneself....so there is a relationship between trust and love, on a feeling level and on the level of the will, of the chosen disposition.
Maybe hope is an openness, too. Not just feelings for preferential outcomes but also a general disposition to be open to the surprise...so it has a transcendent aspect too.
I know these words are classical virtues...faith hope and love. But we don’t really necessarily know how to relate to them, either because they have never been brought down to earth, or because painful personal experiences can block access to thinking about them in ways that activate the right signals for us. I know I’m really working to...whatever the words may mean, to integrate...wholly.
If there is a broad orientation of psychology that would reduce different experiences of belonging- romance, passionate attraction to another, to the self defeating mental acrobatics of an isolated ego in the form of projection or illusion, maybe the roots of these viewpoints is some problem with method, strict old scientific method, isolating, measuring, cutting the self up into pieces of a solitary pie.
I thought about the orientation of addiction as the opposite of transcendence.
For the Jews, the notion of gods kingdom wasn't a place or a reign, but it apparently was a metaphor meant to evoke creative power acting on their behalf… so when Jesus preached it to the people who were with him, he really did mean: good things, life, are happening all around you- and within you. Wake up to your life.
So I pulled this prayer out from Theresa of Avila, Spanish mystic, doctor of the church. (One of three women, she was very special, beautiful, savvy, powerful and holy) It's so hard to relate to any religious word, I always feel the need to deconstruct and relate to it like something not quite belonging to me, but I find it is sometimes helpful, if properly deconstructed. so Christ only has meaning in the sense if I relate it to love that I know I've received, or given, persons that have changed my world in some way.
Christ has no body now on earth but yours;
yours are the only hands with which He can do His work.
Yours are the only feet with which He can go about the world;
yours are the only eyes through which His compassion can shine forth upon a troubled world.
Christ has no body on earth but yours.
Theresa of
I know of one means only by which to attain to perfection: LOVE. Let us love, since our heart is made for nothing else. Sometimes I seek another word to express Love, but in this land of exile the word which begins and ends (
Therese of Liseiux
My great ambition is to focus on the beauty and the mystery of Love, because that's what I was created to do.
“If you only knew what darkness I am plunged into! ...
The good God does not need years to accomplish His work of love in a soul; one ray from His Heart can, in an instant, make His flower bloom for eternity..."

Exterior
I
TODO ESTÁ fuera
nada queda dentro.
Tú mismo estás afuera, a medio hacerte
a medio construir, como esa casa
llena de andamios.
Lo más hondo no es íntimo: está afuera.
Hondura de vivir día por día
con otros, entre otros.
Falsa hondura del abismo
que sólo tú has pisado
y entre sueños has visto.
Demasiados abismos verdaderos
hay que cruzar, despójate de sombras
mira el real abismo:
se ha abierto como un tajo sobre el suelo
de la querida tierra
y tal vez no lo has visto.
Tal vez cruzas sin ver por dónde andas
de qué lado caminas, dónde apoyas
el pie… Tal vez estás perdido
en marañas espesas, trepadoras
dentro de ti. Arráncalas, arráncalas.
Lo más hondo no es íntimo.
II
NO ES CIERTO que busquemos la belleza
No es la belleza que amas en tus hijos
ni tampoco en las cosas.
(Hallaría muy triste
que te gustara tanto la lindura)
Amamos realidades porque existen
porque son verdaderas.
Pero ves qué desgracia:
se nos vuelven palabras-esqueletos.
"Verdadero" "real" suenan a nada
cajón vacío, ruido.
Una hoja de árbol se estremece.
La mano mueve el lápiz.
Una voz llama. Ahora
ahora mismo, ahora
el instante en que lees
la palabra "palabra"
¿qué círculos te envuelven
qué piso te sostiene
qué mira tu mirada?
(de Cambios, permanencias, 1978)
La autora
CIRCE MAIA nació en Montevideo en 1932, pero vive desde la infancia en Tacuarembó. Es profesora de filosofía y actualmente da clases de griego moderno. Integró el equipo de la revista Siete poetas hispanoamericanos, que dirigía Nancy Bacelo. Es traductora de poetas como William Carlos Williams, y los griegos Kavafis, Yannis Ritsos y Odisseas Elitis. Acaba de publicar su Obra poética.


(SÓLO PARA ADULTAS)
Una aglomeración caótica de taperas... que no un pueblo, si bien hay algunos valientes que viven todo el año allí. Los ranchos, decadentes, desprolijos, malolientes miran caprichosamente en cualquier dirección. El olor, en un día caluroso de verano, hace que uno agradezca a dios por el viento que al menos no lo deja estaqueado en la nariz. No me explico por qué Prefectura, que rastrilla continuamente las playas buscando algún aventurero en su 4x4 a quien multar, no se ocupa de levantar los cadáveres de lobo marino, o al menos, de darles debida sepultura. Mucho dicen preocuparse por "preservar" este reducto ecológico limitando el ingreso de vehículos particulares... pero dicha preocupación es indiferente a la cantidad y estado de los camiones que sin cesar van y vienen trayendo oleadas de turistas que llegan, cagan, mean y ensucian donde y cuanto pueden, y se van pocas horas después... dejando un cabo degradado, con sus cadáveres y su basura, su sol abrasador y sin escapatoria que no implique desembolsos importantes de dinero, su viento, su sal... y el regalo del océano rochense, que es en cada centímentro de su extensión, incomparable. Al final, hippy y todo como dicen que una es, no se puede sino desear que llegue alguna cadena hotelera internacional, plante un bello hotel y se encargue de colocar prolijos basureros y un par de baños químicos. Y se interese en presionar a la desidiosa DINARA para que disponga de los cadáveres de lobo marino, y de paso, de los de los gurises que duermen su resaca por cualquier lugar. Ayer, con 30º en Cabo Polonio, el aire apestaba a cadaveres en descomposición y a excrementos humanos. Como para patear a autoridades y vecinos, hasta que reaccionen. O como para resistir a esa magia a la que la nariz es inmune, y ya no volver.
En cuanto a las fuentes, como toda causa, se reducen a mera fantasía. No sabremos lo que es la mística, pero lo que genera en una persona es accesible a la observación directa. Hoy el astuto hombre de negocios está muy cansado y se siente un tigre perezoso descansando bajo un árbol; eso si: siempre dispuesto a dar pelea. La niña asustada quisiera ser PC para lograr comunicarse; el obeso oficinista sudoroso e impotente quiere ser avión para volar y que lo mantengan. Cada día el deseo coge con el miedo a plena luz y en caliente. Los plásticos se precipitan hacia el centro, y allá en la esquina limosnea un discapacitado que me carga.

Maravilla y milagro:
Mil muertes
Mientras miro
Meses melancólicos
Morir madrugando.
Maca de mi misma
Macuquera de la magia
Macerada por la maza o la
Masa malvada.
Miseria, misterio, y mis miedos
Minuto a minuto masticando mi mortaja
Malabarista y metamórfica.
Metonímico método de mentir:
Mucha metalepsis metida en el mundo.
Muro medianero, mutismo de lo mutuo,
Máximos y mínimos mezclados,
Migajas mis mañanas,
Morfeo que me miente,
Me mira malhadado
Menores mis membretes.
Metáfora más o menos,
Me miento mentalmente;
Mejor medir mis mordiscos, no sea
Que el monumental moño monstruoso
Mute en malparida mariposa.
hablaré, diré palabras huecas,
_Goya.jpg)


Structured procrastination means shaping the structure of the tasks one has to do in a way that exploits this fact. The list of tasks one has in mind will be ordered by importance. Tasks that seem most urgent and important are on top. But there are also worthwhile tasks to perform lower down on the list. Doing these tasks becomes a way of not doing the things higher up on the list. With this sort of appropriate task structure, the procrastinator becomes a useful citizen. Indeed, the procrastinator can even acquire, as I have, a reputation for getting a lot done."
Hubo una vez una famosa gaviota que se especializó en Mejores Prácticas. Juan Salvador Gaviota era su nombre, y su enseñanza aún resuena. Fue ampliamente adoptada por palomas con dos patas y brazos en lugar de alas, y manos que aletean sobre teclados soñando, ya no con fama ni diferenciación, sino con dólares. Que buscan su piedra filosofal que ya no es piedra sino Certificado de Calidad Total, procedimiento estándar cual danza de la lluvia de billetes.
Se declaró la guerra y un tal Luigi preguntó si podía alistarse como voluntario.
Todos le hicieron un montón de cumplidos. Luigi fue al lugar donde entregaban los fusiles, cogió uno y dijo:
-Ahora voy a matar a un tal Alberto.
Le preguntaron quien era ese Alberto.
-Un enemigo- respondió-, un enemigo mío.
Los otros le dieron a entender que debía matar a cierto tipo de enemigos, no los que a él le gustaban.
-¿Y qué? –dijo Luigi-. ¿Me tomáis por ignorante? El tal Alberto es justamente de ese tipo, de ese pueblo. Cuando supe que le hacíais la guerra, pensé: “Yo también voy, así puedo matar a Alberto”. Por eso he venido. A Alberto yo lo conozco: es un sinvergüenza y por unos céntimos me hizo quedar mal con una mujer. Son viejas historias. Si no me creéis, os lo cuento todo con detalle.
Los otros dijeron que sí, que de acuerdo.
-Entonces-dijo Luigi- explicadme donde está Alberto, así voy y peleo.
Los otros dijeron que no lo sabían.
-No importa-dijo Luigi-. Haré que me lo expliquen. Tarde o temprano terminaré por encontrarlo.
Los otros le dijeron que no se podía, que él tenía que hacer la guerra donde lo pusieran y matar a quien fuese, Alberto o no Alberto, ellos no sabían nada.
-Ya veis- insistía Luigi-, tendré que contároslo. Porque aquél es realmente un sinvergüenza y hacéis bien en declararle la guerra.
Pero los otros no querían saber nada.
Luigi no conseguía dar sus razones:
-Disculpad, a vosotros que mate a un enemigo o mate a otro os da igual. A mí en cambio matar a alguien que tal vez no tenga nada que ver con Alberto, no me gusta.
Los otros perdieron la paciencia. Alguien le dio muchas razones, y le explicó cómo era la guerra y que uno no podía ir a buscar al enemigo que quería.
Luigi se encogió de hombros.
-Si es así- dijo-, yo no voy.
-¡Irás ahora mismo!-le gritaron-. ¡Adelante, marchen, un-dos, un-dos! – Y lo mandaron a hacer la guerra.
Luigi no estaba contento. Mataba enemigos, así, por ver si llegaba a matar también a Alberto o a alguno de sus parientes. Le daban una medalla por cada enemigo que mataba, pero él no estaba contento. “Si no mato a Alberto”, pensaba, “habré matado a mucha gente para nada.” Y le remordía la conciencia.
Entre tanto le daban una medalla tras otra, de toda clase de metales.
Luigi pensaba: “Mata que te mata, los enemigos irán disminuyendo y le llegará el turno a aquel sinvergüenza”.
Pero los enemigos se rindieron antes de que hubiese encontrado a Alberto. Tuvo remordimientos por haber matado a tanta gente por nada, y como estaban en paz, metió todas las medallas en un saco y recorrió el pueblo de los enemigos para regalárselas a los hijos y a las mujeres de los muertos.
En una de esas veces encontró a Alberto.
-Bueno –dijo-, más vale tarde que nunca.- Y lo mató.
Fue cuando lo arrestaron, lo procesaron por homicidio y lo ahorcaron. En el proceso él se empeñaba en repetir que lo había hecho para tranquilizar su conciencia, pero nadie lo escuchaba.
I linger in the soul speed,
Knot not to B 4got10