miércoles, 13 de agosto de 2008

Soy... lo que me dió la nafta.


No me quedé sin nafta. Me quedé sin batería. Y por eso tuve que llamar al auxilio mecánico. Tenía una bajada sin obstáculos frente a mí, pero estaba en una transitada avenida y me pregunte... ¿y si no resulta? ¿Y si el auto no arranca? ¿Y si me quedo esperando que lleguen, trancado todo el tránsito, en medio de insultos y bocinazos? No, mejor me quedo aquí tranquila y espero los 30 minutos que dijeron que demoraría el auxilio, o todo lo que haga falta. Por lo menos tres veces al mes me ocurre lo mismo, así que creía conocer a todos los mecánicos de Car Up.
El hombre se hizo esperar. Acababa de almorzar, y allí estaba yo amodorrada cuando un hombre rubio de ojos celestes, completamente desconocido, todo risas y sonrisas surgió a cinco centímetros de mi cabeza. Entre estruendosas carcajadas y expresiones de apoyo moral, puso las pinzas y el auto arrancó en menos de un minuto. Firmo, y ya me estoy yendo, cuando el tipo se acoda en mi ventana y me dice:
-¿Sabés una cosa? Te lo quiero contar... salió en un programa de Consentidas... una entrevista a Lucía Topolansky. Le preguntaron: ¿Quien es Lucía Topolansky? Y ella contesta: Y... es, lo que le dió la nafta. Y yo hice click. ¡Que gran verdad! Porque si te hubiera dado la nafta, hubieras agarrado la bajada y ya estarías en tu casa. Si te hubiera dado la nafta, hubieras sido... que se yo... física nuclear. Pero bueno, cada uno de nosotros es... lo que le dió la nafta.

¡Que genial! Comenté yo. Y vamo arriba, Lucía Presidenta, que al bolazo del marido no lo voto, pero a ella sí. Y deseandole con el corazón un "Que tengas un gran día!" me vine feliz a casa, dispuesta a no dejar este mensaje confundirse con la banalidad cotidiana.

Realmente, la única energía que se pierde es la que no se utiliza. Porque toda inversión de energía se transforma en un nuevo acopio de energía. Si crees que puedes, o crees que no puedes... tienes razón. Y nos deseo a todos que nos de la nafta para todo lo que se nos antoje, y que no nos falten recursos para abastecernos de más, nunca.

martes, 12 de agosto de 2008

ESTA SEMANA ME MUERO


El tipo se levantó el domingo con una claridad extraordinaria a medir por los excesos de la noche anterior. Abrió los ojos de par en par, fija la mirada en la mancha de humedad del cielorraso que encontraba su centro y destino en la panza de una gota por caer sobre su frente, y por primera vez no se preguntó como remediar la gotera, sino que tuvo una de esas certezas infalibles que había tenido ya en siete ocasiones anteriores. Esta semana me muero, dijo tranquila y claramente.
La mujer que dormía a su lado ni siquiera se movió. Mientras no sea de algo contagioso... fue su pensamiento, fugaz y no muy preocupado ya que se había cuidado bien. Se habían encontrado en un boliche oscuro la noche anterior, y no había habido mucha charla. Así es que poco podría importarle la fatal certeza del hombre. Sin abrir los ojos, reflexionó sobre los pasos que la habían llevado a compartir su salud perfecta con ese enfermo. Pero que mujer no se ha sentido así, se consoló, y decidió seguir durmiendo un rato más, aprovechando que era domingo.
Al tipo lo sorprendió la falta de emoción con que acogió la noticia. Enseguida resolvió que el lunes no iba a ir a trabajar. Y que no volvería a trabajar en lo que le queda de vida: a lo sumo, seis días más. Pensó en el resto de sueldo que le quedaba en la cuenta, destinado a pagar alquiler, tarjetas, luz, teléfono y todo lo demás. Se levantó y encendió la PC, iba a comprar un pasaje barato a Hawai. Marchó al baño, como hacía todos los días, mientras laboriosamente su pc cobraba plena funcionalidad. Se peinó la barba con las manos, mirándose al espejo. Su expresión apesadumbrada no coincidía con el íntimo alivio que sentía, ni con los alegres proyectos de su conciencia. Entre los luminosos de No Más Cuentas, No Más Oficina, No más Gotera, Playas Hawaianas, Chicas y Cócteles, el pobre tipo quedó partido, a juzgar por el rostro en el espejo que no cedía tan facilmente a la promesa de goce inmediato. Pero más de cinco minutos al día, no está bien permanecer frente al espejo. Así que del baño a la cocina, a preparar un café y pedir unas medialunas por teléfono, en honor a su huésped, y a las certezas.
No se bañaría, disfrutaría a fondo de su calor, de sus sudores y de sus hedores. Se cambiaría sólo para partir hacia su soleada playa.
La mujer se levantó, justo al tiempo que el delivery tocaba el timbre. Luciendo sonriente y cómoda se sentó a la mesa. Parecía una persona que cada mañana se levanta en una casa distinta, pensó el tipo. Y se alegró por ella. Nada más lejos de lo que ella sentía, vestida con ropa de noche en plena mañana, sintiéndose ajada y espectral. Siendo ella de las que siempre buscan el lado positivo, decidió disfrutar del desayuno como un regalo inesperado de la vida. Lo cual hizo, sin forzar interacciones con su acompañante, y marchándose luego para seguir con su vida.
Comprado el pasaje, armó su maleta, prendió fuego su casa y se marchó al aeropuerto sin considerar llamar a los suyos para despedirse.

Se sentó a esperar su vuelo, leyendo En Busca del Tiempo Pérdido, el infaltable de cualquier intelectual. Y él, a pesar de presumir serlo, jamás había llegado más allá de las primeras páginas. Leyó varios capítulos, antes de que el vuelo anunciara su partida, y lo tiró en la papelera antes de abordar: ya no habría tiempo para terminarlo.
Junto a él se sentó una mujer de ojos hechizados, ataviada de velo y turbante. Pensó entonces que su semana se había reducido a un sólo día, ya que su intempestiva decisión lo había catapultado a este avión que sería secuestrado por terroristas islámicos. Ella mantenía su mirada, sin inquietud y sin curiosidad. En mitad del océano, se levantaron seis personas dispersas en el avión, abriendo sus abrigos para mostrar sus cuerpos cubiertos de armas y explosivos, y en medio de gritos y amenazas tomaron control de todo el avión . Una comitiva de japoneses avezados en artes marciales les hizo frente, y en pleno tumulto el avión comenzó a caer. La mujer sentada a su lado había abierto la puerta, y tras empujar al vacío a varios pasajeros le indicó a Roberto que era su turno. Roberto no tenía apuro. Y mientras la mujer forcejeaba con un gordo que gritaba y luchaba histérico, el avión dió una sacudida violenta a raíz de una explosión y comenzó su brutal descenso en pedazos. Roberto se aferró a su asiento y aceptó calmado su fin, esperando sólo que no doliera. Cuando abrió los ojos, lentamente fue sintiendo cada una de las partes de su cuerpo entumecido y se encontró flotando a la deriva en un inmenso colchón inflable junto a la mujer de ojos hechizados que con todo seguía apreciando. ¿Sería posible que hubiera burlado a la muerte? Roberto, enmudecido, no sabía que sentir al respecto. No había horizonte a la vista, y su compañera de balsa no lucía contenta ni conversadora. Rebuscó ella entre sus trapos mojados, y produjo un pomo de protector solar. Se lo aplicó en los pocos sectores de piel expuestos al sol, y luego le ofreció a él. En ese momento Roberto rió feliz, recapitulando las últimas horas de su vida. Mientras dosificaba la loción en su mano, una ola descomunal que él no supo ver venir volteó la balsa, lo hundió a extraordinaria profundidad y se vió frente a las fauces abiertas del feroz tiburón, sin tener tiempo de asustarse ni de sentir dolor.

martes, 22 de julio de 2008

FREEDOM TOWARDS

a
Paul quotes Arthur Dove: Freedom doesn't mean freedom from anything, it means freedom towards something. And I recall that sick little man, all tied up by a a rope he, with a scared expression, holds tightly between his stammering teeth. Try not to keep too much inside yourself, try not to remain in a room too long: the deepest, is not intimate. It's out there. Just let the water flow in and out of your home... let the wind sweep away everything you don't need anymore. Let the fire burn it, let you yourself be incinerated by whatever is happening to you. Dust, thy will become... but very much in love. Certainly, real freedom is keeping the gift of walking away. And while walking, whistle and sway, breathing stardust and smelling lottos. Don't let anything tie you down, and least of all, your own fears. Break a habit. Don't make a habit of life's enjoyments. Be the eagle overflying the frozen peak your worldly troubles are. The good part of ropes, as of rules, as of bonds... is cutting them. What bigger pleasure may there be? Than to overcome the limit of exhaustion, and to cut with the sharpest blade and run, with the swift of flight. Be the Breeze, be the Hurricane, be the Fire, be the Flood... whichever you feel like.

I love and venere the knot that entwines us, entangling us; these silky threads we can flow in, around, about, and out... when we feel like enjoying us.


You are the bones I keep in me for nurture...

¡Soltar todo y largarse, que maravilla! Atesorando solo huesos nutrientes y lanzarse al camino pisando arcilla destino a las estrellas resplandecientes pantalones raídos, zapatos viejos sombrero de ventisca, ojo de garra escudriñando enigmas en los espejos y aprendiendo conciertos de las cigarras con amores fugaces e inolvidables con parasiempres grávidos como espuma y el acero afilado de los probables colgado vigilante, junto a la luna . ¡Soltar todo y largarse, que fascinante! Volver al santo oficio de la veleta desnudando la vida como un bergante y soñando que un día serás poeta. Silvio Rodriguez, SOLTAR TODO Y LARGARSE, album Dominguez.

martes, 15 de julio de 2008

HOGAR, LE DICEN...


Una amiga internó a su madre en un Hogar. Se trata de una casa, sin cartel en la puerta, con un living/comedor/cocina de 8x4 y habitaciones que no me atreví a visitar. En ese metraje viven 16 (si, dieciseis) adultos mayores en sus sillas de ruedas, ninguna de las cuales pasaría por la puerta, ni de hecho hallan utilidad alguna para sus ruedas, siendo que el espacio transitable queda reducido a un laberinto de obstáculos que sólo una persona ágil, delgada y muy motivada sería capaz de transitar.
No es el caso de ninguno de los habitantes de este "Hogar". Que para peor, lejos está de ser barato. Los pensionistas abonan una mensualidad de US$500 por el privilegio de que cuando hay un poco de sol, una empleada con rostro de malpaga los zarandee hacia un costado para poder airear el colchón, para que ellos sigan respirando y sus familiares pagando. Aunque más les debe importar que no se pudra el colchón, con lo caros que (les) son. Porque viejos desamparados y familiares negligentes nunca faltarán. Será la razón por la que en el barrio existen por lo menos 5 lugares similares (y mucho peores, según me informan).

La feliz parejita que regentea este depósito de ancianos demenciados, que sobreviven allí un promedio de 11 meses se embolsa mensualmente US$ 8000! A cambio de esta nada despreciable ganancia que perciben por su hospitalidad, les brindan a sus huéspedes el gran lujo sin el cual su empresa sería inviable: un pequeño televisor color con señal satelital! Dos mesas, en torno a las cuales pasan los huéspedes todas las horas de sol, y un reloj de pared, que hasta marca la temperatura. De la cual si así no fuera, jamás se enterarían, porque viven hacinados en una habitación húmeda y enmohecida de la que desde el día que ingresan, no vuelven a salir.

Nos fuimos las dos sin hablar, hasta que ella comentó "¡Que horrible terminar así!", deslindando toda responsabilidad de autoría, y pretendiendo mi complicidad. Lo cierto es que me resulta dificil mirarla a los ojos, y aún sabiendo toda la culpa y la angustia que toda la situación le provoca, no puedo comprender ni disculpar su irresponsabilidad.

Por las dudas yo aquí pregunto y doy los datos: Calle Río de Janeiro Manzana 124 Solar 5, a cuadra y media de Av. Giannatasio en Lagomar. ¿Que autoridad estatal se encarga de controlar y regular estos lugares? ¿Donde encuentro a los que deberían juzgar y encerrar a perpetuidad a esta parejita de delincuentes y todos sus colegas? ¿Ministerio de Salud Publica? ¿Ministerio de Desarrollo Social? ¿Quien se ocupa? Si alguien sabe, por favor avise.

domingo, 13 de julio de 2008


"Nuestro error capital consiste en haber supernaturalizado nuestra ideología, en vez de naturalizarla lo más posible, para ajustarnos a nuestro ambiente familiar. De ahí nuestro afectado desdén por lo real y nuestro también afectado aprecio por lo irreal. Así es que todo resulta enclenque, cuando no falso, lo humano. No se ha comprendido aún la magnificencia insuperable, soberana, de la naturaleza y vivimos en ella como huéspedes, como seudoextraños superiores, mas no sin mover como los demás nuestras mandíbulas. Es hasta deshonesta, no ya absurda tal actitud. En tanto que la naturaleza está ahí serena, lógica, ceñida a su misión natural, nosotros, que nos hemos dejado marear por mil fantasías, nos agitamos convulsos, y quisiéramos desprendernos de ella. Nos parece que si ajustamos nuestra mentalidad a lo realmente existente, nos desinflamos por completo, y nos vaciamos como calabazas. Dicha estultez ruborizaría a un insecto."

Pedro Figari, Historia Kiria

lunes, 7 de julio de 2008

Tres Jardines



Cuando Marisa vió caer la última hoja del liquidambar, quedó presa de la misma ráfaga que arrancó a aquella, y decidió seguir su rumbo. Rió mientras la hoja bailoteaba en la ráfaga y bailó con ella. Se fue alejando calle abajo junto con la marchita vagabunda, hasta que esta se detuvo frente al portón de una casa, probablemente intimidada por los dos labradores blancos que la guardaban. Ahí se parararon Marisa y la hoja, la una esperando la iniciativa de la otra, y mientras Marisa se ubicaba en el silencio perfecto de la hoja, se aproximó la dueña de la casa, manguera en mano, a averiguar que deseaba la vecina. Nunca se habían encontrado antes las dos vecinas, y al reparar la de la manguera en el foco atencional de Marisa, sonrió y comentó que a ella también le había sucedido un otoño hace varios ya. Y sin mediar palabra, se internó en su casa y salió con dos tazas de té y un libro. Encontró a Marisa en el mismo lugar, sólo que sentada.
-Parece que la hoja se agotó. Habrá
que esperar. Tomémonos un té. Marisa la miró y sonrió, pero ya no podía articular palabra. Bebió su te.
-Ro
sario es mi nombre, y vivo aquí hace cuatro años. Estoy leyendo este libro. Escucha lo que dice aquí: "Sospecho que hoy me convierto en alma, y el alma en canción enamorada"
Cobró la hoja entonces vida, y con ella Marisa siguió por veredas y jardines sin reparar en convenciones relativas a derechos de paso, ni en mantener
sus pasos derechos siquiera. Fue adentrándose, sin notarlo, en un espacio privado de cesped cuidado, pisando hojas de otoñada y montoncillos de ellas que alguien había juntado, pateándolas por jugar y darle amigas a la suya, única, inconfundible. Iba así absorta cuando se topó con unas altas y lánguidas llamas. Junto a ellas, rastrillo en mano, estaba Pedro, contemplando su fogata otoñal. Miró profundamente a Marisa y enseguida comprendió su juego, y lo que estaba por suceder. Marisa y Pedro se conocían bien, sólo de verse ir y venir por las calles en sus respectivos quehaceres cotidianos. Marisa también vislumbró lo que estaba por suceder y supo que no era hora de oficiar de santa ni de salvadora. La hoja quedó atrapada en un remolino de aire caliente, subió y subió en frenética danza espiralada, hasta alcanzar el cénit de la llama, que relamida de apenas un salto la alcanzó y le dió su beso, pasión que funde y disemina en el aire sus frutos. Marisa y Pedro permanecieron cabizbajos mirando la fogata. Marisa, sin mirar a Pedro pero sintiendo su calor, susurró "Sospecho que hoy me convierto en alma..." Pedro estrechó su cintura y sembró su beso al calor de los cabellos de ella, en el surco que comienza en la base del lóbulo, y termina en los profundos pliegues del paraíso. Estremecida Marisa se dejó llevar por el camino del beso convirtiéndose en canción enamorada.

"Fue el día en que ocurrió la verdad hechizada: la melodía y el alma enamoradas
El alma con canción iluminó su hogar, y la canción con alma echó a volar.
Desde entonces las dos vivieron más despacio, a pesar de su tiempo y de su espacio.

Sospecho que hoy empiezo a ser canción, y tengo la impresión de que seré tu sol si logro ser tu canto."

"Si seco un llanto", Silvio Rodriguez, álbum Dominguez.

sábado, 5 de julio de 2008

Compassion Vindicated

Feeling a worthy part of the whole,
distinct and thorughly connected.
Joyfully being a perfect tool meant to make goodness happen.

domingo, 29 de junio de 2008

COMPASIÓN-BDSM


Según Basia, dómina poliglota y con doce años de experiencia en el oficio, entrevistada en http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/28/madrid/1214639233.html; la gente dominante siente una gran necesidad de dar placer. La dominación forma parte de las prácticas BDSM, Bondage, Disciplina, Sumisión, Sadomasoquismo; y es la relación sexual más democrática: cada cual adopta, contractualmente, un papel. La dómina sirve al esclavo, que paga buen dinero para ser utilizado como mascota o human furniture, relación que el intercambio de moneda rinde el mismo karma que depara.

"Tu, sentada en una silla; yo de pie con expresión de lord
Tu, desnuda y con sombrilla; yo vestido pero con calor.
Tu, con uñas y con dientes mirándome de frente con brillo de matar
Yo, retrocediendo un poco, llenandome de un loco deseo de sangrar."

Dice Silvio, y no será paradójica la asociación de las prácticas BDSM con la canción de este bardo del amor y la ternura.
El ser dominante, además de su carisma y su don para dar placer; tiene esta repelente tendencia a la compasión. Repelente digo, porque ver un leopardo teniendo un gesto compasivo hacia la cría de la mona que piensa almorzar, sorprende por lo inverosímil. El poderoso cuando se muestra compasivo es para ganar seguidores. Porque poderosos sin sometidos no existen, y sometidos sin ganancia tampoco.

Tara Roja y Kali, señoras del fuego, dóminas, armadas de arco, flechas y una puntería infalible; son amas inmortales de la compasión que luchan por desterrar la ignorancia. Porque hubo un dios que optó por crear las tinieblas, dizque por proteger nuestra inocencia, por cierto en aras de nuestro bienestar; y Lilith no estuvo de acuerdo y no hizo más que apartarse de él y su hijo dilecto para parir y criar demonios infinitamente; descuidando en cumplimiento de su deber de cuidadora, la letra shin del alfabeto que su incauto creador le había confiado, la más perfecta, que se estrelló en mil pedazos, que ella hábilmente remendó. Desde entonces y por obra de la modalidad humana de progresar, la perfección está completamente surcada de cicatrices. De esta forma, y por toda la eternidad, el odio y el amor se abrazan, ruedan y se muerden en un éxtasis amatorio que se actualiza cuando la parte fuego se aproxima a su contraparte por destino estopa, sólo porque el viento sopla... y para que no deje de soplar.


domingo, 22 de junio de 2008

domingo, 15 de junio de 2008

Tsog de Tara Roja



Tara Roja es existencia de suprema compasión en mi, fuerza demoledora de obstáculos, hipóstasis de Kali. Tara Roja es una diosa iniciadora, la que eligió quedarse hasta que desaparezca el sufrimiento del mundo, de forma activa y comprometida. Tara Roja es el camino hacia la atención recta y el verbo exacto. Comparte cualidades con las Amazonas, es una diosa cazadora, cuyo elemento es el fuego y la tierra roja, y su luna la llena. En otras culturas es conocida como Innana, Sekhmet, Danu , Parvati, Demeter, Fuji,Chang-O, Xochiquetzal, Cocamama, Nortia, Mella. Sus sellos son: Dragon, Serpiente, Caminante, Luna, Tierra. Sus números son el 1 y 3.
Tara es la fuerza misma que permite el trascender de todos los aspectos inferiores e innobles de la vida.
Teniendo en cuenta que el último y más difícil obstáculo que se debe de superar lo constituye exactamente la propia mente, Tara ayuda en la superación exitosa de los pensamientos y de las olas turbulentas de las ideas que permanentemente nacen en la mente. Tara es la mera energía gigantesca y extremadamente sutil del sonido no-manifestado, que trasciende la Manifestación.
Tara la Roja (Kurrukulla) representa la energía pasional. Su color rojo-dorado despierta a la vez al amor físico como al espiritual. Ella baila encima del demonio Rahu (la ignorancia) destruyéndolo. El arco con sus flechas traspasan todas las dificultades, su mano derecha que se dirige para abajo realiza el gesto de la estabilidad, abayah mudra, transformando la muerte en vida. Ella ofrece salud y una existencia llena de alegría a todos sus adoradores.

OM TARE TUTTARE TURE SOHA!

Tare, Tare, Tare, K!

Om Bema Tare Sendara Hri Sarva Loka Washum Kuru Soha

"Aquí no hay hombre y ni hay mujer,
Ego, individuo o conciencia.
La palabra “hombre” o “mujer” carece de sentido,
Y lleva a la mente común a ser confundida."



Tara es el conocimiento que salva.

De vuelta del Tsog, con mil preguntas sobre la ambición, la acumulación, y el impulso a dominar como forma de adquirir poderío, y una profundo enojo frente a estos pensamientos, me puse a pintar, convocando a Tara.

viernes, 13 de junio de 2008

KUNG FU PANDA: THE POWER OF HUNGER


The turtle, wiser than the wisest, tells the self uncertain Panda: yesterday is history, tomorrow is a mystery, today is a gift. That's why it's called Present. In innermost enjoyment, the panda faces tomorrow armed with his biggest gift and weapon: his never-ending hunger.
The message of this children's film is to never underestimate the power of hunger. It's hunger that drives us further. Hunger is always our force of achievement.

Más de un deseo se disfraza de hambre para alcanzar su supuesto objeto. Y más de una característica humana se le parece, como se parecen los perros a los lobos y los amigos a los aduladores: el hambre, en versión perversa, es ambición. El hambre tiene un origen, y una satisfacción. La ambición tiene varios orígenes, y jamás halla satisfacción.
Mirando los ojos de un hombre ambicioso, ví el dolor y la rabia de un niño abusado.
¿A quien te imaginás pagando para ser flagelado?

En algún momento del paseo, me di cuenta que mi náusea se debía a la bendición de la saciedad. Sentí entonces un gran vacío interior, una página en blanco, un lienzo nuevo, el olor de la tierra recién arada invitándome a participar. Me toca, con vos, la caminería.

El hambre es poder en reserva. Señal de salud y potencia vital. La pura hambre, y no el recuerdo del hambre, ni el miedo al hambre. ¿Qué hambre te ruge ahora? ¿Que miran tus ojos?
Cierro los ojos y veo agua en caída, y pétalos, y un viento arrasador. Estoy calentita y bien alimentada con los manjares de mis ansias. Me siento bendita y lejos de los intringulis del hambre, la necesidad, el dolor. Me duermo en mi lécho de petalos y tibias aguas, hasta que el olor del néctar me lleve por su senda.

Todo lo que tienes que hacer, es creer.

miércoles, 4 de junio de 2008

BURN, BABY, BURN!!!!!!!!


Y acuden a mi mente las imágenes de Shwarzenegger, su moto, su fosforito y la gas station a su espalda. Y el erotismo sanguinario, puro placer endemoniado y rebelde de Natural Born Killers, la estetización e idealización de la violencia en Tiempos Violentos, el Club de la Pelea y No Country for Old Men.
La otra noche quedé atrapada por Brad Pitt en su papel de Aquiles, la belleza perfecta de la perfecta máquina de guerra que era ese soldado. Sus ojos azul acero, su cuerpo trabajadísimo, cada músculo, cada tendon, un cuerpo de bronce moldeado por un genio, ahí matando sin ton ni son... ¡que espectáculo más bello! Y ahí está fascinada una y pensando que no estaría mal encender un fósforo, depositarlo suavemente en el extremo de una estratégica cadena, y simplemente dejar que el fuego avance.
Creo que el limón que hay en mi alma me ha poseído hoy.
Seré agua, seré viento y seré música, seré la luna, una geoda, una pidra caliza bien redondeada... pero en alguna reencarnación seré pantera, seré el leon en jefe, seré algún bicho ágil, quizás aún bastante perezosa, carnívoro y despiadado a la hora de procurar mi sustento.

Claro que falta mucho para eso.

domingo, 1 de junio de 2008

PALINURO DE MÉXICO

Ella y yo hacíamos el amor diariamente.
En otras palabras,
los lunes, los martes y los miércoles
hacíamos el amor invariablemente...
Los jueves, los viernes y los sábados,
hacíamos el amor igualmente...
Por ultimo los domingos
hacíamos el amor religiosamente.

***

Hacíamos el amor compulsivamente.
Lo hacíamos deliberadamente.
Lo hacíamos espontáneamente.
Hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres,
por favor, por supuesto, por teléfono,
de primera intención y en última instancia,
por no dejar y por si acaso,
como primera medida y como último recurso.

***

Hicimos el amor por ósmosis y por simbiosis:
Y a eso le llamábamos hacer el amor científicamente.
Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mí:
es decir, recíprocamente.
Y cuando ella se quedaba en la mitad de un orgasmo
y yo, con el miembro convertido en un músculo flácido no podía llenarla,
entonces hacíamos el amor lastimosamente.
Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me
imaginaba que no iba a poder, y no podía,
y ella pensaba que no iba a sentir, y no sentía,
o bien estábamos tan cansados y tan preocupados
que ninguno de los dos alcanzaba el orgasmo.

***

Decíamos entonces,
que habíamos hecho el amor aproximadamente.
O bien a Estefanía le daba por recordar las ardillas que el tío
Esteban le trajo de Wisconsin
que daban vueltas como locas en sus jaulas olorosas a creolina,
y yo por mi parte recordaba la sala de la casa de los abuelos,
con sus sillas vienesas y sus macetas de rosas,
esperando la eclosión de las cuatro de la tarde...
Así era como hacíamos el amor nostálgicamente,
viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.

***

Muchas veces hicimos el amor contra natura,
a favor de natura,
ignorando a natura.
O de noche con la luz encendida,
o de día con los ojos cerrados.
O con el cuerpo limpio y la conciencia sucia.
O viceversa.

Contentos, felices,dolientes,amargados.
Con remordimientos y sin sentido.
Con sueño y con frío.
Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida,
y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro,
entonces hacíamos el amor inútilmente.

***

Para envidia de nuestros amigos y enemigos,
hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente,legendariamente.
Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente.
Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras, hacíamos el amor sintomáticamente.

***

Hacíamos el amor físicamente,
de pié y cantando, de rodillas y rezando,
acostados y soñando.
Y sobre todo, y por la simple razón
de que yo lo quería así y ella también,
hacíamos el amor....voluntariamente.

Fernando del Paso

sábado, 24 de mayo de 2008

ENEMIGOS NATURALES


Contemplando parte de la obra de Roberto Juarez es que me puse a pensar en la función vital de los enemigos naturales. Ama a tus enemigos. Aprecio ahora la armonía implícita en este mandato trascendente. Cualquier ser vivo que se reproduce y crece, sin presencia de enemigos naturales, territorializa hasta el infinito, se erige en peligrosa preponderancia, eliminando a fuerza de pura diseminación, la posibilidad de existencia de lo otro. Porque en este universo, siempre hay más.

Hasta el día de hoy, saber que en las ciudades el único enemigo natural de las comadrejas es el hombre, me hacía sentir una automática repugnancia hacia mis congéneres;y fue contemplando el exquisito balance de luces y sombras en este cuadro de Juarez, que comprendí debía asumir mi rol como exterminadora. Tras mi tercer óbolo frutal a mi opossum anoche, cuando trajo a su novia, me di cuenta que lo que supo ser la visita diaria de un inofensivo y simpático marsupial, podía devenir territorio y límite contestado por una decena de seres con hábitos y colonias bacterianas muy disímiles a las propias.

Contemplando este himno al equilibrio, reivindicación de la armonía intrínseca que rige los procesos naturales, y con mi alma aún anidada en las alturas del templo, a 400 metros de tierra fácilmente transitable, fue que asumí mi amorosa función de enemiga natural. La asumí teóricamente. Ahora, como mujer, debo encontrar la forma más bella y limpia de concretarla.

La vida se desarrolla en tensiones, flujos múltiples, polarizaciones, fuerzas en pugna. Tensiones que al remitir o sólo por remitir, hacen que lo vivo pierda su condición. Si la pereza es un pecado capital, ha de ser porque el perezoso no ejerce la fuerza que en este mundo ha sido llamado a profesar. Y el cobarde es condenado por motivos similares.

Mañana me convertiré en la bruja que siempre quise ser, y les presentaré mi manzana envenenada.

jueves, 22 de mayo de 2008

LOS MIL NOMBRES DE LA ALEGRÍA


"In the end we conserve only what we love. We will love only what we understand. We will understand only what we are taught."
Baba Dioum

"Tu, tan sólo tu... es lo que necesito hoy
Tu, tan sólo tu... y lo demás lo invento yo."
Cacho Castaña

Cuando lo vi por primera vez, me asusté. Nos quedamos parados, mirándonos a los ojos, ambos inmóviles. El Opossum se dio media vuelta, e ignorándome, continuó su búsqueda de alimento por el jardín.
Pasaban días, y me olvidaba del huésped. Sólo lo recordaba cuando hacía un asado nocturno en el parrillero... en algún momento se asomaba a buscar los restos, cuando todos habíamos partido. Y entonces oía el estrépito de botellas, porque animalito más torpe no puede haber. Lo he visto colgarse por la cola del cuello de una botella tumbada en el borde de la mesa. Dan ganas de ponerle un paracaídas. Pero lo cierto es que sobrevive, ni se inmuta, y al día siguiente, a la misma hora, vuelve a repetir la hazaña si las condiciones están dadas. Si no lo están, seguirá volviendo hasta que lo estén. Bichito rutinario, torpe, perseverante, nocturno y evitador de confrontaciones y de seres en general.
Así que teníamos una plácida convivencia sin amor, habiéndonos reconocido mutuamente como seres inofensivos y respetuosos de la otredad.
Hasta el día que lo vi en mi cocina, trepado en el fregadero sobre mis recién lavados platos. Allí bramé un firme y decidido FUERA BICHO, y a la mañana siguiente rumbee a la ferretería en busca de una forma de exterminio rápida, masiva, e infalible. Dicha fórmula no existe. Me informaron que lo único que se ha inventado para exterminar comadrejas, es el Winchester, y hasta ofrecieron prestarme uno. Allí me imagine perforando las paredes, y dios no quiera, alguna extremidad de un vecino, o hasta de las mías propias. Mejor no.
Entonces me puse a consultar con más gente, en especial las dos personas cuyas opiniones más respeto en estos asuntos, ya que son personas que viven en estrecha comunión con la naturaleza.
Raquel me dijo que le tire aceite hirviendo. Le dije que es una vieja hereje, y que jamás en la vida sería capaz de semejante horror. Me aconsejó consultar con un psiquiatra. Paul me explicó que mi comadreja era un Opossum, me informó acerca de él, me enseñó a verlo de otra manera. Confieso que al principio tuve cierto escepticismo ante tanto amor por un bicho tan parecido a una rata... en principio cualquier bicho con trompa y cola larga podría ser una rata, mida lo que mida. Y sabido es que TODAS LAS RATAS SON FEAS Y MALAS.
Pero no tenía alternativa. No tenía corazón para matarla... así que sólo me quedaba aprender a amarla.

Hoy le di una pera a las 19:00, una manzana a las 22:00 y hace un ratito, nuevamente el conocido estrépito en el patio me hizo salir a descubrir, no uno, sino dos opossums. Les tiré otra manzana. Hicieron de cuenta que nada notaron, ni a mi, ni a la manzana, y que mi existencia y mi aporte les era completamente indiferente. Entré, cerré la puerta, las vi marcharse por la consabida ruta diaria. Acaban de volver a comerse su trofeo a la indiferencia que todo lo puede. Las miré comer... una la manzana, otra algún insecto (son animalitos que no saben compartir). No dejan una semilla, ni el cabito, nada. En fin... me dejan el patio bien limpito, y a la vez me enseñan a convivir y a amar.
Como dijo Baba Dioum, al final amar implica comprender, y comprendemos lo que nos han enseñado. Conocer, conocerse, puede llevar mucho tiempo, puede no conseguirse nunca, puede suceder en una fracción de segundo. Depende mucho, como dice Paul, de los grados de apertura que cada uno de nosotros tenga. En su magnanimidad, la diferencia entre él y yo es que él está un poco más abierto a la vida. Es cierto. Pero estoy aprendiendo, porque hace rato que ese hombre está intentando entrarle a esta pared.

A veces uno ama, y entonces se apresta a conocer. Y otras, uno empieza a conocer y entonces aprende a amar. El orden de los factores, una vez más y como en toda suma, no afecta el producto. Amor y compasión. Conciencia de que somos parte de un mismo espíritu, infinito y atemporal. Que nuestra proximidad nunca es casual, que debemos amar todo lo próximo, que te amo, te perdono, y te pido perdón por mis torpezas, siempre. Y como dice el viejo y entrañable Cacho Castaña, espíritu inmortal de la barriada porteña, sensible y elemental como yo,
"Tu, tan solo tu... y lo demás lo invento yo."

martes, 6 de mayo de 2008

PROYECCIONES

DICE FERNANDO:

Ella es la perfección, una suave sonrisa se dibuja en su cara. Dueña de una personalidad retraída que esconde los misterios de un enigma. Un perfecto arcano, tras su debilidad aparente se disimula su fuerza, a veces para sentirse protegida hace crisis frente a él, espera de su apoyo, de sus elogios, de sus halagos. Luego desaparece, no sin antes agradecer, pero se desvanece en el mar de los misterios.

La conoció en un tinglado de Momo, como diría ese viejo presentador carnavalero. Referencia ineludible para sus ojos, lentamente se transformó en una musa inspiradora. Sus imágenes se transformaron en deseos, él la convirtió en una obsesión, al menos por un tiempo. Aunque a veces la olvida, la cambia, vuelve siempre a esperarla, no sabe para qué, ni tampoco por qué. Recuerda esa imagen, en casa de una amiga, con su pelo negro y ensortijado, una postal de la belleza, de una suave y delicada belleza.

A veces ella parece mostrar cierta preferencia por él, mantienen largas series de correos, contando su vida, sus amarguras, sus esperanzas. Él contesta con solicitud, con un lenguaje cargado de simbolismo, con alusiones, con esperanza, pero todo se diluye en eso. Ella le reconoce virtudes, le halaga a su manera, pero termina todo en largas vueltas alrededor de un carrusel imaginario. Entonces, la rueda vuelve a empezar.

Alguna vez ella lo toma de confidente, otras veces parece tomar una iniciativa, acorta las distancias, sugiere salidas, propone cosas, pero todo se termina diluyendo.

Es que ella sabe algunas cosas de él, sabe algunas diabluras, de otras épocas, de otros tiempos, y en conversaciones le pregunta, le comenta sobre esas situaciones.

Como todo escudero, el conoce sus debilidades, no entra, no se anima a ir a terreno enemigo, espera, espera el buen momento. Mientras tanto como todo guerrero se desentiende de esa lucha, se esparce, se dedica a otra cosa.

Su vida se debate en la contradicción de jugar a todo o nada, o esperar, esperar el buen momento. Tampoco tiene prisa, tampoco tiene pausa, no confía en el terreno, no puede leer bien lo que pasa. Eso le molesta, eso le preocupa, pero también le agrada, lo motiva, al menos por un tiempo, por unos días.

Su virtud es la paciencia, la perseverancia, su defecto es jugar al anti-héroe. Ella tiene cosas que le agradan, es dueña de una inteligencia suprema, es suave como la seda, es sensible. Ella tiene cosas que él odia, sus dudas, su dualidad a la hora de actuar.

No creo él vaya a jugar a cara o cruz, creo que lo que más teme es perder su independencia, aunque quisiera tenerla, ama su independencia, su soledad.

Construye en su interior un mundo, la ubica a ella, la quita a ella, la vuelve a colocar.

No se puede vivir sin amor, por eso lo inventa, lo crea, y se asume en su fascinación, en su juego, mas se aburre del juego y vuelve a su torre.

Pocas cosas le desvían su atención, ella es una, quizás por eso le gusta. Sus gustos son claros, pocos, repetitivos, tiene un perfecto dominio de sus tiempos, de sus ideas.

Puede planificar, puede improvisar, puede crear, puede copiar. Pero su debilidad es la fascinación del primer momento, y ella lo logró en ese primer instante.

Aunque le gusta no va a moverse, no va a avanzar, no va tomar iniciativa. Le gusta la calma, le gusta esperar, le gusta esa rara sensación de inseguridad. Juega sólo cuando gana, cuando esta seguro, cuando sabe que es única la posibilidad. Por eso no juega, no juega con dudas, no juega con los misterios, no juega con lo que no puede controlar. No juega cuando algo le importa.

Rara mezcla de inadaptado, cursi, con vahos románticos, conoce sus puntos fuertes. No lo usa, no se apoya en ellos, le gusta las situaciones novelescas. Cuando se pone una idea en mente, lo absorbe de tal manera que nada lo aparta, por eso como buen controlador no deja que ella absorba su mente. Quiere seguir viviendo como hasta ahora, aunque la tentación por conocerla es grande, a veces la curiosidad lo invade, lo desquicia un poco, pero vuelve a centrarse en su plan de vuelo y todo vuelve a la normalidad. Esa normalidad que el puede manejar, esa normalidad que es parte rutinaria y parte invención, para no pensar se enfrasca en debates intelectuales con otros, o se obsesiona por algún detalle de sus estudios, se retuerce en la música, se debate en su ajedrez.

Cuando se angustia quiere vivir en la realidad, quiere saber la verdad, más como no se puede vivir sin ilusiones no pregunta, no quita los velos, no cuestiona.

En algún momento se fastidiará, se cansará de la situación y se marchará en busca de otra distracción, lo que nunca se sabe es cuando.

Como buen orgulloso no pide ayuda, no quiere que nadie interceda, ni aún una buena amiga, por eso el juego es de dos, no admite terceros. Si estuviera más cerca descifraría como es y se pondría a crear un plan para tenerla, pero sigue inmerso en el mar de dudas, en ese mar que le dice quien es o quien aparenta ser.

Se sabe solo, se siente solo, por eso usa una estrategia guerrillera, no entra en combate directos, no juega a una batalla, entra en acción sólo en escaramuzas y sale rápido de la escena de la batalla. La movilidad es su táctica, entra, golpea y sale, todo lo más urgente posible. No queda a ver los resultados, no importa los resultados, sólo importa el seguir andando, hasta sentirse fuerte, confiado o caer en combate. Sabe de ese riesgo, por eso es cuidadoso, precavido, no quiere tener herida que le dificulten la marcha, no es tiempo, no es el lugar, al menos eso cree.

Se siente más fuerte cada día, por eso toma mayor precaución, demasiada confianza lo puede matar en un momento, y aún no es tiempo de morir. Conoce muchos secretos, pero sabe que ninguno de ellos lo salvará si arriesga más de lo debido. Por ahora precaución es su lema y paciencia acuna sus noches.

Le gusta los laberintos, ama los laberintos, tal vez por eso no se decide a actuar. Se esconde detrás de su laberinto, hace que la gente entre y circule por ellos, y crea para cada uno una faceta diferente, juega a ser poeta, crítico, alegre, ácido, loco, cuerdo, centrado, retraído, expresivo, fugaz, lento, irónico y otros muchos roles. Tal vez es cada uno de ellos, tal vez no es ninguno, lo cierto que en sus laberintos no hay Minotauros ni Aradnia ni Teseo, sólo laberintos que se terminan pareciendo a la realidad.

Le gusta cambiar de forma, le gusta cambiar de pensamiento, le gusta cuestionar y cuestionarse, es amplio y cerrado, encasillado y desaliñado, le gusta la dualidad, el saber que las cosas son y no son. Por eso no abre muchos sus ideas, especialmente cuando le importa lo que piense el otro, es una colección de locas ideas que quiere juntar en un solo modelo con cierta coherencia. Colecciona ideas, colecciona frases, colecciona situaciones para analizar, para crear, para intercambiar, pero se colecciona a sí mismo. No se toma en serio, exagera sus defectos, a veces exagera sus virtudes. Es contestatario y sumiso, es obsesionado por la perfección.


DICE CATALIZA:

Cataliza es su imagen, vestida de vaporoso verde, con un fragante ramo de matices rosas entre sus manos. Cataliza de los bucles negro azabache, y calzado de satén blanco.

Cataliza recuerda un juego que Fernando no. El juego del espejo de tres alas. Para cada ángulo, una determinada cantidad de proyecciones. Jugando a este juego, fue que Cataliza aprendió a ser. Ganó conciencia en la ventana de la imagen. Cataliza aprendió a ser los tres espejos, moviéndose a voluntad. Mientras Fernando creía contemplarla, ella lo mostraba a él en una, tres, nueve, ochenta y una proyecciones de si mismo. Agudo y blando, flaco, lánguido, tímido e intrépido, pesimista y romántico, soñador cansado y sanador herido... entra tantas visiones de si mismo que él adoraba.


Quiero que el amor puro que alguna vez me sostuvo
vuelva a tenerme entre sus brazos, segura
que la emoción extática que una vez me dió otro mundo
me absorba en su torbellino, me de de beber de su flujo
y me devuelva.

Quiero y quiero y quiero
que en el confuso derrumbe de mis recuerdos
no se pierda la huella de tu mano en mi mejilla.

Que me devuelva, que mi mar te devuelva, que mi barca, que mis amigos vientos, que mi tierra
me devuelva, que me devuelva.

jueves, 24 de abril de 2008

SOBRE TU REGALO...


Me trajiste una mascota de regalo. Era hermoso, tanto, que enseguida te perdoné por tu larga ausencia. Pequeño, rosado, suave y mullido. Cabía en la palma de mi mano. Se sentaba, se acostaba, se paraba en dos piernas y sacudía los brazos. Emitía todo tipo de sonidos. Me dijiste que había que cuidarlo del frío, que había que alimentarlo y darle de beber. Que no lo tocara demasiado, porque son sucios y transmiten enfermedades. Lo llevé al veterinario, pero nunca había visto algo así. Le dije que viajabas mucho por trabajo, y que siempre me traías cosas exóticas. Supusimos que podríamos alimentarlo y medicarlo con los mismos complejos con que alimentamos al resto de las mascotas.
Pasados unos días, la criatura que tan ágil y vivaz parecía, fue aplacándose. Casi no se movía. Yo lo empujaba con el dedo, le hacía cosquillas, pero no emitía sonido. Algo en él me decía que estaba triste. Quizás extrañara a los suyos. Quizás fuera sólo mi imaginación. Todos sabemos que los seres tan pequeños no tienen sentimientos.
Ha sido comprobado científicamente, que para una buena adaptación se necesita un período de aislamiento en la cámara. Lo puse allí: es una caja forrada de morado, insonorizada y prácticamente oscura. Todos los días, al anochecer, abro la tapa y le cambio el agua y la comida. Es necesario asegurarse de ni rozarlo en esta etapa.
Pasados 312 giros, lo retiré. Se lo veía pálido y desanimado. Lo pellizqué, pero casi no reaccionó. Ni la sombra de la criatura inquieta y vengativa que alguna vez fue. Finalmente lo liberé en el parque, y me avoqué al estudio de otras criaturas, que según los textos feéricos que estoy estudiando, se le emparentan: puercoespines y comadrejas. Nunca los ví, y quizás jamás vea de ellos más que el holograma que ahora contemplo, pero parecen comportarse de forma similar: son solitarios, hoscos, emiten variedad de sonidos y olores desagradables cuando se asustan o sobreexcitan. Copulan generalmente sólo por el gusto y la descarga, y cambian rápidamente de pareja, siendo fieles sólo a su clan, si acaso. Sin embargo, mirándolos largamente y de cerca (con las precauciones higiénicas del caso) resultan simpáticos. No están en peligro de extinción, allá en el planeta del que son oriundos, pero precisan atención preventiva. Tienen enemigos naturales que ignoran, su capacidad reflexiva es muy limitada, y siempre están poniéndose al borde de peligro mortal sin siquiera notarlo.
Que se yo... como tu dices, el universo se desenvuelve como debe. Si hoy tengo tiempo y ganas, quizás haga algo por ellos. Quizás no me interesen lo suficiente.
Con todo esto quería decirte que, la próxima vez, me regales bombones.

miércoles, 16 de abril de 2008

CABALLITOS Y DRAGONES DE MAR


Yo no sé...
como hay quien malversa la vida
como hay quien invoca una herida
como pueden gastar el amor.
Yo no sé...
como si nos faltaran cadenas
como si nos sobraran las cenas
como si diera dicha el dolor.

ABRACADABRA siga la pata en su cabra
girasol, alelí, la mariposa besó al colibrí.

Silvio Rodriguez, ABRACADABRA.

Son peces, y nadan de pie. Su poder de mímesis es el mayor del mundo, mayor aún que el de los camaleones. Cambian de color no sólo según su habitat, sino también según su estado de ánimo. Su perfeccionada estrategia de supervivencia en un mundo poblado de carnívoros, es pasar desapercibidos y quedarse muy quietos durante mucho tiempo, así como adoptar color y hasta forma de su ambiente, que es el de los bosques del fondo marino en regiones templadas. Cada vez que se enamoran, lo cual sucede con gran frecuencia (entre 10 días y 6 semanas), lo hacen de mas de una pareja en simultáneo. Entonces danzan, tiemblan, vibran, se colorean con los matices más brillantes, se enroscan por la cola fuertemente hasta quedar trompa a trompa, panza a panza, y ojo a ojo. Es entonces que la hembra asoma su ovopositor y llena la bolsa del macho: él recibe cada uno de esos huevos, que el fertiliza a medida que van entrando, habiendo generado para cada bebé una placenta particular. El líquido placentario va cambiando con el correr de los días, pareciéndose cada vez más al agua océanica, para minimizar el shock del nacimiento. Cuando el momento llega, el macho frota durante horas su abultado vientre contra una roca, con agudo dolor y espasmódicamente, porque el vientre ha de rasgarse para que los pequeños, cada uno una réplica en miniatura de sus progenitores, puedan nacer. Y se produce la grieta, y salen al mar los que pueden ser hasta 400 de los cuales llegaran a adultos apenas unos poquitos. Estos pequeños, que miden unos 3 milímetros al nacer, vuelven por momentos a la panza de papá, cuando el mundo se presenta demasiado hostil.
Y enseguida papá se vuelve a enamorar, como ya lo ha hecho mamá infinidad de veces aún antes del nacimiento de sus hijos.

Así, de amar a mares traviesa , es el ciclo vital de los caballitos y los dragones de mar.


martes, 8 de abril de 2008

AMOR IMPOSIBLE: Nombre y Estampa de la Ausencia Óptima




Mi amor es ese que está parado al lado del hombre que admiro. A su vez, en términos de lugares intangibles, ese hombre está parado justo entre la que soy y la que preferiría ser. Suficientemente ignoto para ser como lo quiera, y sabido para ser caro a mi alma. Brilla el doble: con su luz, y con la de su celebrado vecino. Brilla tanto que no lo puedo mirar. Intento tomarlo con las manos, ponerlo en otro lugar, en algún espacio umbroso para contemplarlo sin deslumbramiento y sin dolor. Pero me quema. Brilla porque arde. Resulta que mi alma océanica ha elegido, para descansar, un espacio de fuego. Resulta que mi corazón de agua sólo ansía ser atmósfera de su piel.

El hombre que me ama me encontró en la única esquina del remoto pueblo que el conocía bien. Mi casa ya era su referencia, y mi vecino su amor prohibido. En esas coordenadas que pocos consideramos, yo estaba justo entre una gran tristeza y la existencia preferible. Su amor desproporcionado y fanático fue el bálsamo perfecto para mis quemaduras.

Cada cual con sus ladrillos de bellos sueños hechos de sueños rotos reciclados, fuimos construyendo un hogar para los dos; un refugio, un territorio propio y perfecto donde nuestros espíritus, cansados y sedientos, acuden a descansar y reponerse.

Los sueños son perfectos. Ya decía el gran Freud que los sueños son realizaciones de deseos, con ese don que tenía para poner el dedo en lo cierto con dos o tres palabras.
Los amores imposibles, por mucho que nos atormenten, no deben hacerse posibles jamás. Porque una vez que ese hombre tan larga, profunda e íntimamente adorado se convierte en el cretino que ronca a tu lado... ¿que te queda en la vida?
Es cierto también, que mientras ese hombre siga ocupando el escaño que ocupa, tus chances de ser feliz con otro, se reducen drásticamente. Pero también hemos experimentado lagunas en la vida, que coinciden con la aprición de alguien especial, a cuyas orillas llegamos cuando ese alguien especial deja de serlo, y volvemos a arrastrar los pies por la tierra de los sueños.
El amor imposible es ese de ojos brujos y andar gitano, que aparece de improviso para recordarte que jamás lograrás ser inmune a él, y luego desaparece por largo tiempo, o quizás para siempre. Ese que no te deja dormir en paz, que está en tus sueños, y en tu mente cuando despiertas, ese que te impulsa a sacar lo mejor de ti misma y a rabiar porque nunca serás suficiente para él. Ese que con un simple Hola en el teléfono pone en marcha los engranajes de la funestra máquina de ilusiones que consume toda tu energía.
Querrás verlo, querrás no verlo nunca más, desearás atreverte a hablarle, pero no osarías escuchar su respuesta... porque el imposible sólo puede ser tuyo.
Tuyo para venerar.

domingo, 6 de abril de 2008

THERE WILL BE BLOOD


Hay tres tules-niveles simbólicos, cada uno extraordinario: la fotografía, la banda sonora, y el texto. La película se desarrolla en los pliegues de estas tres capas, en el transcurso del tiempo. Imagen, música y literatura dibujando una existencia dedicada a un único emprendimiento, que necesita para concretarse, alianzas y enfrentamientos con el único otro poder capaz de hacerle frente: la religión.
I like to think of myself as an oil man, repite el tozudo y sencillo Plainview, cuyo nombre ya nos pone en la pista de su visión de la vida y su deseo. Y la música complejiza y juega con el miedo y la expectativa, creando profundidad. Y la fotografía ascética, desnuda, tan prescindente de ornamentación como Daniel Plainview y su óptica llana y unidireccional de la vida. Y los estratos sociales, y los estratos del alma, y los caminos... esta película es una obra de arte. Pura potencia de resonancia. Un sutil entramado de simbolos pocas veces visto en el cine norteamericano.

Abandoné la sala admirando profundamente a ese austero e intuitivo Daniel capaz de vencer al león que le aceche en la consecución de su único fin en el mundo: hallar petróleo. No porque lo seduzca el dinero y el poder... sólo porque ha sido bautizado en el petróleo, y es su única fe, su único deseo, su única felicidad. Ojalá tuviera yo, y tuviéramos varios uruguayos esa capacidad de trabajar por un fin único y obsesionado. Como dice Sergio... el paisaje urbano sería muy distinto. Habrían cadaveres esparcidos por las veredas. Pero vaya si crecería el PBI. Y hasta los diarios venderían más. Jajaja
Elías y su forma de hacer producir su delirio místico, su necesidad de hacer alianzas con el otro poder, el destino de los vástagos del flirteo entre los dos poderes que dominan este mundo, un mestizaje fatal: la riqueza negra que fluye bajo nuestros pies, la riqueza blanca que en forma de promesa de felicidad perfecta se ubica sobre las nubes. Los cuerpos que le dan materialidad a esas dos grandes esperanzas humanas, Daniel y Elías, y los soldaditos partidos y confusos que cual hormigas trabajan y perecen por esas causas, que se combinan en cada cabeza con multitud de dudas, miedos, deseos, hambres.

Daniel no ama. No tiene mujer, ni amigos, ni familia, no lo seduce el lujo ni la comodidad. Hacia el final de la película, ese Daniel multimillonario sigue durmiendo en el piso de su lujosa casa, que sólo es una carnada para inversores potenciales y de ninguna forma una autoindulgencia.

Ya quisiera yo tener una sola pasión, y ninguna pregunta.

jueves, 3 de abril de 2008

Hoy: La Puta P que Parió!


Agustín con sus acelerados veinte y su paso veloz, que debería llevarlo lejos (si no le da por andar en círculos), trajo hoy a la oficina un dato curioso: las cosas más importantes de esta vida empiezan con P.
Plata, poder, placer, padre, patria, pan, papas, pasta, pizza y postre. Pija, piernas, partidos políticos, o con pelotas. Principalmente, pensar, y programar. Participar. Perfilarse. Promover, persuadir, ser primero.
Planeamiento y presupuesto. Pagar. Padecer. Pasarse protestando. Presión. O pasar al pedo.
Para qué, por qué... ¿cual vendrá primero? Yo creo que mi compañero Agustín debe tener claro esto. Porque está programado para producir.
Para Agustín: el espíritu del zorro.

Ahora, si uno lo piensa un poco... que letra tan desequilibrada es la P: cualquier vientito la tira de panza al piso. No como la M, con sus 4 grafos y sus dos o hasta tres apoyos firmes. M de Mercedes y María y Magdalena, de magia, maravilla y milagro. M de madre, mimos y madrugadas mansas, más místicas que materiales. M Metamórfica y mística.
Me guardo para la M el espíritu del unicornio: magia en cuatro patas que se esconde en montes míticos..

lunes, 31 de marzo de 2008

Desde la Almeja de Mary Oliver


Somos así: duras por fuera e impenetrables. Pero tenemos estómago y corazón, y órganos sexuales. Conocemos el hambre, y también las pequeñas satisfacciones. Nos escondemos de la luz. A veces la marea nos arrastra hasta la orilla, y allí no podemos evitar abrirnos, aunque sea un resquicio; es entonces cuando el insoportable fuego del mundo nos quema. Podemos morir, o podemos llenarnos de arena, enterrarnos en ella y esperar que las buenas aguas vengan por nosotras. Sabemos esperar, por cierto. Tenemos una paciencia infinita, capaz de crear belleza y valor.
Somos así, así amamos la vida, y así la vida nos quiso: con esa forma y no otra. Sin extensiones. Sin pretensiones. Ante las adversidades, sólo podemos ocultarnos y esperar que todo pase. Tenemos nuestro lugar, nos adherimos fuertemente a nuestra base original. Pero puede suceder que nos desprendamos, quedando a la deriva y preguntándonos, que y cómo y cuando y quien; y ¿por qué a mí? y ¿hasta cuando?
Nos reproducimos sin contacto. Podemos vivir amontanadas, pero nunca juntas, siendo cada una de nosotras en infinita soledad y aislamiento. Sordas y ciegas, somos para tantos casi nada, algo que se amontona en la playa y se quiebra bajo el peso de los otros, cuando el inclemente sol ha logrado secar hasta lo más intimo propio.

No tengo ojos para este mundo, no tengo oídos, no tengo manos. No tengo ideas para este mundo porque todo lo que soy es centro, sensible, receptivo, emisor sólo de flujos, con un tiempo y una energía que se conecta íntimamente con lo subterráneo.
Puede suceder que alguien en estado de dicha serena, me encuentre un día posterior al último de los míos, y a fuerza de pura incomprensión azorada, me adopte como amuleto.