distinct and thorughly connected.
Joyfully being a perfect tool meant to make goodness happen.

OM TARE TUTTARE TURE SOHA!
Tare, Tare, Tare, K!
Om Bema Tare Sendara Hri Sarva Loka Washum Kuru Soha
"Aquí no hay hombre y ni hay mujer,
Ego, individuo o conciencia.
La palabra “hombre” o “mujer” carece de sentido,
Y lleva a la mente común a ser confundida."

PALINURO DE MÉXICO
Ella y yo hacíamos el amor diariamente.
En otras palabras,
los lunes, los martes y los miércoles
hacíamos el amor invariablemente...
Los jueves, los viernes y los sábados,
hacíamos el amor igualmente...
Por ultimo los domingos
hacíamos el amor religiosamente.
***
Hacíamos el amor compulsivamente.
Lo hacíamos deliberadamente.
Lo hacíamos espontáneamente.
Hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres,
por favor, por supuesto, por teléfono,
de primera intención y en última instancia,
por no dejar y por si acaso,
como primera medida y como último recurso.
***
Hicimos el amor por ósmosis y por simbiosis:
Y a eso le llamábamos hacer el amor científicamente.
Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mí:
es decir, recíprocamente.
Y cuando ella se quedaba en la mitad de un orgasmo
y yo, con el miembro convertido en un músculo flácido no podía llenarla,
entonces hacíamos el amor lastimosamente.
Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me
imaginaba que no iba a poder, y no podía,
y ella pensaba que no iba a sentir, y no sentía,
o bien estábamos tan cansados y tan preocupados
que ninguno de los dos alcanzaba el orgasmo.
***
Decíamos entonces,
que habíamos hecho el amor aproximadamente.
O bien a Estefanía le daba por recordar las ardillas que el tío
Esteban le trajo de Wisconsin
que daban vueltas como locas en sus jaulas olorosas a creolina,
y yo por mi parte recordaba la sala de la casa de los abuelos,
con sus sillas vienesas y sus macetas de rosas,
esperando la eclosión de las cuatro de la tarde...
Así era como hacíamos el amor nostálgicamente,
viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.
***
Muchas veces hicimos el amor contra natura,
a favor de natura,
ignorando a natura.
O de noche con la luz encendida,
o de día con los ojos cerrados.
O con el cuerpo limpio y la conciencia sucia.
O viceversa.
Contentos, felices,dolientes,amargados.
Con remordimientos y sin sentido.
Con sueño y con frío.
Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida,
y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro,
entonces hacíamos el amor inútilmente.
***
Para envidia de nuestros amigos y enemigos,
hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente,legendariamente.
Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente.
Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras, hacíamos el amor sintomáticamente.
***
Hacíamos el amor físicamente,
de pié y cantando, de rodillas y rezando,
acostados y soñando.
Y sobre todo, y por la simple razón
de que yo lo quería así y ella también,
hacíamos el amor....voluntariamente.


DICE FERNANDO:Ella es la perfección, una suave sonrisa se dibuja en su cara. Dueña de una personalidad retraída que esconde los misterios de un enigma. Un perfecto arcano, tras su debilidad aparente se disimula su fuerza, a veces para sentirse protegida hace crisis frente a él, espera de su apoyo, de sus elogios, de sus halagos. Luego desaparece, no sin antes agradecer, pero se desvanece en el mar de los misterios.
La conoció en un tinglado de Momo, como diría ese viejo presentador carnavalero. Referencia ineludible para sus ojos, lentamente se transformó en una musa inspiradora. Sus imágenes se transformaron en deseos, él la convirtió en una obsesión, al menos por un tiempo. Aunque a veces la olvida, la cambia, vuelve siempre a esperarla, no sabe para qué, ni tampoco por qué. Recuerda esa imagen, en casa de una amiga, con su pelo negro y ensortijado, una postal de la belleza, de una suave y delicada belleza.
A veces ella parece mostrar cierta preferencia por él, mantienen largas series de correos, contando su vida, sus amarguras, sus esperanzas. Él contesta con solicitud, con un lenguaje cargado de simbolismo, con alusiones, con esperanza, pero todo se diluye en eso. Ella le reconoce virtudes, le halaga a su manera, pero termina todo en largas vueltas alrededor de un carrusel imaginario. Entonces, la rueda vuelve a empezar.
Alguna vez ella lo toma de confidente, otras veces parece tomar una iniciativa, acorta las distancias, sugiere salidas, propone cosas, pero todo se termina diluyendo.
Es que ella sabe algunas cosas de él, sabe algunas diabluras, de otras épocas, de otros tiempos, y en conversaciones le pregunta, le comenta sobre esas situaciones.
Como todo escudero, el conoce sus debilidades, no entra, no se anima a ir a terreno enemigo, espera, espera el buen momento. Mientras tanto como todo guerrero se desentiende de esa lucha, se esparce, se dedica a otra cosa.
Su vida se debate en la contradicción de jugar a todo o nada, o esperar, esperar el buen momento. Tampoco tiene prisa, tampoco tiene pausa, no confía en el terreno, no puede leer bien lo que pasa. Eso le molesta, eso le preocupa, pero también le agrada, lo motiva, al menos por un tiempo, por unos días.
Su virtud es la paciencia, la perseverancia, su defecto es jugar al anti-héroe. Ella tiene cosas que le agradan, es dueña de una inteligencia suprema, es suave como la seda, es sensible. Ella tiene cosas que él odia, sus dudas, su dualidad a la hora de actuar.
No creo él vaya a jugar a cara o cruz, creo que lo que más teme es perder su independencia, aunque quisiera tenerla, ama su independencia, su soledad.
Construye en su interior un mundo, la ubica a ella, la quita a ella, la vuelve a colocar.
No se puede vivir sin amor, por eso lo inventa, lo crea, y se asume en su fascinación, en su juego, mas se aburre del juego y vuelve a su torre.
Pocas cosas le desvían su atención, ella es una, quizás por eso le gusta. Sus gustos son claros, pocos, repetitivos, tiene un perfecto dominio de sus tiempos, de sus ideas.
Puede planificar, puede improvisar, puede crear, puede copiar. Pero su debilidad es la fascinación del primer momento, y ella lo logró en ese primer instante.
Aunque le gusta no va a moverse, no va a avanzar, no va tomar iniciativa. Le gusta la calma, le gusta esperar, le gusta esa rara sensación de inseguridad. Juega sólo cuando gana, cuando esta seguro, cuando sabe que es única la posibilidad. Por eso no juega, no juega con dudas, no juega con los misterios, no juega con lo que no puede controlar. No juega cuando algo le importa.
Rara mezcla de inadaptado, cursi, con vahos románticos, conoce sus puntos fuertes. No lo usa, no se apoya en ellos, le gusta las situaciones novelescas. Cuando se pone una idea en mente, lo absorbe de tal manera que nada lo aparta, por eso como buen controlador no deja que ella absorba su mente. Quiere seguir viviendo como hasta ahora, aunque la tentación por conocerla es grande, a veces la curiosidad lo invade, lo desquicia un poco, pero vuelve a centrarse en su plan de vuelo y todo vuelve a la normalidad. Esa normalidad que el puede manejar, esa normalidad que es parte rutinaria y parte invención, para no pensar se enfrasca en debates intelectuales con otros, o se obsesiona por algún detalle de sus estudios, se retuerce en la música, se debate en su ajedrez.
Cuando se angustia quiere vivir en la realidad, quiere saber la verdad, más como no se puede vivir sin ilusiones no pregunta, no quita los velos, no cuestiona.
En algún momento se fastidiará, se cansará de la situación y se marchará en busca de otra distracción, lo que nunca se sabe es cuando.
Como buen orgulloso no pide ayuda, no quiere que nadie interceda, ni aún una buena amiga, por eso el juego es de dos, no admite terceros. Si estuviera más cerca descifraría como es y se pondría a crear un plan para tenerla, pero sigue inmerso en el mar de dudas, en ese mar que le dice quien es o quien aparenta ser.
Se sabe solo, se siente solo, por eso usa una estrategia guerrillera, no entra en combate directos, no juega a una batalla, entra en acción sólo en escaramuzas y sale rápido de la escena de la batalla. La movilidad es su táctica, entra, golpea y sale, todo lo más urgente posible. No queda a ver los resultados, no importa los resultados, sólo importa el seguir andando, hasta sentirse fuerte, confiado o caer en combate. Sabe de ese riesgo, por eso es cuidadoso, precavido, no quiere tener herida que le dificulten la marcha, no es tiempo, no es el lugar, al menos eso cree.
Se siente más fuerte cada día, por eso toma mayor precaución, demasiada confianza lo puede matar en un momento, y aún no es tiempo de morir. Conoce muchos secretos, pero sabe que ninguno de ellos lo salvará si arriesga más de lo debido. Por ahora precaución es su lema y paciencia acuna sus noches.
Le gusta los laberintos, ama los laberintos, tal vez por eso no se decide a actuar. Se esconde detrás de su laberinto, hace que la gente entre y circule por ellos, y crea para cada uno una faceta diferente, juega a ser poeta, crítico, alegre, ácido, loco, cuerdo, centrado, retraído, expresivo, fugaz, lento, irónico y otros muchos roles. Tal vez es cada uno de ellos, tal vez no es ninguno, lo cierto que en sus laberintos no hay Minotauros ni Aradnia ni Teseo, sólo laberintos que se terminan pareciendo a la realidad.


puedan nacer. Y se produce la grieta, y salen al mar los que pueden ser hasta 400 de los cuales llegaran a adultos apenas unos poquitos. Estos pequeños, que miden unos 3 milímetros al nacer, vuelven por momentos a la panza de papá, cuando el mundo se presenta demasiado hostil.

entito la tira de panza al piso. No como la M, con sus 4 grafos y sus dos o hasta tres apoyos firmes. M de Mercedes y María y Magdalena, de magia, maravilla y milagro. M de madre, mimos y madrugadas mansas, más místicas que materiales. M Metamórfica y mística.

APUNTES DE LA CONFERENCIA DE DENISE NAJMANOVICH SOBRE PENSAMIENTO COMPLEJO. BUENOS AIRES, MARZO 2008.I have tiptoed through the world.
Through the life of each person that crossed mine, I have tiptoed.
Even before I leave, I start to vanish.
The likes of the technician that saves your irreplaceable,
whose face you forget as soon as he shuts the door.
I consider this my virtue.
And also my cross.
The trouble being
I cling.