martes, 2 de octubre de 2007
PARALYSIS
It seems to me that almost all our sadnesses are moments of tension,which we feel as paralysis because we no longer hear our astonished emotions living. Because we are alone with the unfamiliar presence that has entered us; because everything we trust and are used to is for a moment taken away from us; because we stand in the midst of a transition where we cannot remain standing. That is why the sadness passes: the new presence inside us, the presence that has been added, has entered our heart, has gone into its innermost chamber and is no longer even there,- is already in our bloodstream. And we don't know what it was. We could easily be made to believe that nothing happened, and yet we have changed, as a house that a guest has entered changes. We can't say who has come, perhaps we will never know, but many signs indicate that the future enters us in this way in order to be transformed in us, long before it happens. And that is why it is so important to be solitary and attentive when one is sad: because the seemingly uneventful and motionless moment when our future steps into us is so much closer tolife than that other loud and accidental point of time when it happens to us as if from outside. The quieter we are, the more patient and open we are in our sadnesses, the more deeply and serenely the new presence can enter us, and the more we can make it our own, the more it becomes our fate; and later on, when it "happens" (that is, steps forth out of us to other people), we will feel related and close to it in our innermost being. And that is necessary. It is necessary - and toward this point our development will move, little by little - that nothing alien happen to us, but only what has long been our own. People have already had to rethink so many concepts of motion; and they ill also gradually come to realize that what we call fate does not come into us from the outside, but emerges from us. It is only because so many people have not absorbed and transformed their fates while they were living in them that they have not realized what was emerging from them; it was so alien to them that they have not realized what was emerging from them; it was so alien to them that, in their confusion and fear, they thought it must have entered them at the very moment they became aware of it, for they swore they had never before found anything like that inside them. Just as people for a long time had a wrong idea about the sun's motion, they are even now wrong about the motion of what is to come. The future stands still but we move in infinite space.
CARTA 8
"Malas y peligrosas son tan sólo aquellas tristezas que uno lleva entre la gente para sofocarlas. Cual enfermedades tratadas de manera superficial y torpe, suelen eclipsarse para reaparecer tras breve pausa, y hacen erupción con mayor violencia. Se acumulan dentro del alma y son vida. Pero vida no vivida, despreciada, perdida, por cuya causa se puede llegar a morir.
Si nos fuese posible ver más allá de cuanto alcanza y abarca nuestro saber, y hasta un poco más allá de las avanzadillas de nuestro sentir, tal vez sobrellevaríamos entonces nuestras tristezas más confiadamente que nuestras alegrías. Pues son ésos los momentos en que algo nuevo, algo desconocido, entra en nosotros. Nuestros sentidos enmudecen, encogidos, espantados. Todo en nosotros se repliega. Surge una pausa llena de silencio, y lo nuevo, que nadie conoce, se alza en medio de todo ello y calla...
Yo creo que casi todas nuestras tristezas son momentos de tensión que experimentamos como parálisis. Porque ya no percibimos el vivir de nuestras emociones enajenadas, y nos encontramos solos con lo extraño que ha penetrado en nosotros. Porque se nos arrebata por un instante todo cuanto nos es familiar, habitual. Y porque nos hallamos en medio de una transición, en la cual no podemos detenernos.
Por eso pasa la tristeza. Lo nuevo que está en nosotros, lo recién llegado, se nos mete en el corazón, se desliza en su cámara más recóndita, y ya tampoco está allí : está en la sangre. Y no alcanzamos a saber lo que fue... Sería fácil hacernos creer que no sucedió nada. Sin embargo nos transformamos como se transforma una casa en la que ha entrado un huésped. No podemos decir quién ha llegado. Quizás nunca logremos saberlo. Pero muchos indicios nos revelan que el porvenir entra de ese modo en nuestra vida para transformarse en nosotros mucho antes de acontecer. Por esto es tan importante permanecer solitario y alerta cuando se está triste. Pues el instante aparentemente yerto y sin suceso en que el porvenir nos penetra, se halla mucho más cerca de la vida que aquel otro momento, ruidoso y accidental, en que el futuro nos acaece como si proviniese de afuera.
Cuanto más callados, cuanto más pacientes y sinceros sepamos ser en nuestras tristezas tanto más profunda y resueltamente se adentra lo nuevo en nosotros. Tanto mejor lo hacemos nuestro, y con tanto mayor intensidad se convierte en nuestro propio destino. Así, cuando más tarde surge el día en que lo futuro "acontece" —es decir: cuando al brotar de dentro de nosotros pasa a los demás—, nos sentimos íntimamente más afines, más allegados a él. ¡Esto es lo que hace falta! Hace falta —y a eso ha de tender paulatinamente nuestro desarrollo— que no nos suceda nada extraño, sino tan sólo aquello que desde mucho tiempo atrás nos pertenece. ¡Se ha tenido que revisar y rectificar ya tantos antiguos conceptos acerca de las leyes que rigen el movimiento! Se aprenderá también a reconocer poco a poco que lo que llamamos destino pasa de dentro de los hombres afuera, y no desde fuera hacia dentro. Sólo porque tantos hombres no supieron asimilar y transformar en su interior, cada cual su propio destino, mientras éste vivía en ellos, no alcanzaron tampoco a conocer lo que de ellos salía. Les era tan ajeno, tan extraño, que ellos, llenos de pavor y de confusión, creían que debía de habérseles entrado en aquel mismo instante en que se percataban de su presencia. Pues hasta juraban que jamás antes habían descubierto nada parecido en sí mismos. Así como durante mucho tiempo hubo error acerca del movimiento del sol, sigue aún el engaño sobre el movimiento de lo venidero. El porvenir está ya fijo, querido señor Kappus, mas nosotros nos movemos en el espacio infinito. ¡Cómo no habría de resultarnos todo muy difícil...!
Volviendo a hablar de la soledad, aparece cada vez más claramente que ella no es en rigor, nada que se pueda tomar o dejar. Y es que somos solitarios. Uno puede querer engañarse a este respecto y obrar como si no fuese así; esto es todo. ¡Pero cuánto más vale reconocer que somos efectivamente solitarios, y hasta partir de esta base! Así, por cierto, ocurrirá que sintamos vértigo, pues nos vemos privados de todos los puntos de referencia en que solía descansar nuestra vista. Ya no hay nada cercano. Y todo lo que es lejano está infinitamente lejos. Quien fuera llevado, casi sin preparación ni transición alguna, desde su aposento a la cúspide de una gran montaña, tendría que experimentar algo semejante. Se sentiría casi anonadado por una inseguridad sin igual y por el verse abandonado al capricho de algo que no tiene nombre. Le parecería estar cayendo, o se creería lanzado al espacio, o bien estallando en mil pedazos. ¡Qué enorme mentira debería inventar entonces su cerebro para alcanzar a recuperar el anterior estado de sus sentidos y devolverles su serenidad! Así se transforman, para quien se vuelva solitario, todas las distancias, todas las medidas. Muchos de estos cambios se producen de un modo repentino, brusco. Y, al igual que en aquel hombre transportado a la cima de una montaña, surgen entonces aprensiones insólitas, sensaciones extrañas, que parecen rebasar todo lo humanamente soportable. Pero es necesario que también esto lo vivamos. Debemos aceptar y asumir nuestra existencia del modo más amplio posible. Todo, incluso lo inaudito, ha de ser viable en ella. Este es, en realidad, el único valor que se nos pide y exige: tener ánimo ante las cosas más extrañas, más portentosas y más inexplicables, que nos puedan acaecer.
El que los hombres hayan sido cobardes en este terreno ha causado infinito daño a la vida. Los sucesos a los que se da el nombre de "fenómenos" o de "apariciones", el llamado "mundo espectral", la muerte, todas esas cosas que nos son tan afines, han sido de tal modo desalojadas de la vida por el diario afán de defenderse de ellas, que los sentidos con que podríamos aprehenderlas se han atrofiado —¡y de Dios, ni hablar!. Mas el miedo ante lo inexplicable no sólo ha empobrecido la existencia del individuo. También las relaciones de ser a ser han quedado cercenadas por él. Valga el símil, han sido descuajadas del cauce de un río caudaloso en posibilidades infinitas, para ser llevadas a un lugar yermo de la ribera, donde nada sucede. Pues no sólo por desidia se repiten las relaciones humanas con tan indecible monotonía y sin renovación alguna de un caso a otro, sino también por temor y recelo ante cualquier vivencia nueva y de imprevisible trascendencia, que uno cree superior a sus fuerzas. Pero sólo quien esté apercibido para todo, sólo quien no excluya nada de su existencia —ni siquiera lo que sea enigmático y misterioso— logrará sentir hondamente sus relaciones con otro ser como algo vivo. Sólo él estará en condiciones de apurar por sí mismo su propia vida. Pues en cuanto consideramos la existencia de cada individuo como una habitación mayor o menor, queda de manifiesto que los más sólo llegan a conocer apenas un rincón de su aposento. Un sitio junto a la ventana. O bien alguna estrecha faja del entarimado, que van y vienen recorriendo de un lado para otro. Así disfrutan de alguna seguridad...
Sin embargo, ¡cuánto más humana es aquella inseguridad llena de peligros, que, en los cuentos de Poe, impulsa a los cautivos a palpar las formas de sus horribles mazmorras y a familiarizarse con los indecibles terrores de su estancia! Pero nosotros no somos presos. Ni trampas, ni redes, ni lazos, se hallan aparejados en torno nuestro. Ni hay nada que deba causarnos angustia o darnos tormento. Si hemos sido puestos en medio de la vida, es por ser éste el elemento al que mejor correspondemos, al que somos más adecuados. Además, por obra de una adaptación milenaria, nos hemos vuelto tan semejantes a esa vida, que cuando permanecemos inmóviles, apenas si —merced a un feliz mimetismo— se nos puede distinguir de cuanto nos rodea. Ninguna razón tenemos para recelar y desconfiar del mundo en que vivimos. Si entraña terrores, son nuestros terrores. Si contiene abismos, estos abismos nos pertenecen. Y si en él hay peligros, debemos procurar amarlos. Con tal que cuidemos de ordenar y ajustar nuestra vida conforme a ese principio que nos aconseja atenernos siempre a lo difícil, cuanto ahora nos parece ser lo más extraño acabara por sernos lo más familiar, lo mas fiel. ¿Cómo podríamos olvidarnos de aquellos mitos antiguos que presiden el origen de todos los pueblos —esos mitos de los dragones que en el momento supremo se transforman en princesas? Quizá sean todos los dragones de nuestra vida, princesas que sólo esperan vernos alguna vez resplandecientes de belleza y valor. Quizá todo lo terrible no sea, en realidad, nada sino algo indefenso y desvalido, que nos pide auxilio y amparo..."
RAINER MARÍA RILKE, "CARTAS A UN JOVEN POETA"
miércoles, 26 de septiembre de 2007
DEFENDERSE NO ES PELEAR

Soy una persona pacífica, y también lo es su padre. Me cuesta mucho digerir esta información y encontrar el mejor enfoque para el problema. Una de las cosas que no entiendo es que estos episodios de violencia sucedan, justamente, entre amigos. Y me di cuenta que son nuestros amigos, nuestros afectos, quienes mejor pueden herirnos.
Así es que conversando con Pipe, llegamos a un punto interesante: los demás lo molestan, le pegan y le dicen cosas que no le gustan. Y él se defiende. Defenderse es pelear.
"Casualmente" yo también estoy pasando por un momento dificil: alguien que quería me hizo algo que sentí como una agresión. Así que me puse agresiva... y pasé unos días bastante atormentada, hasta que hablando con un amigo comprendí que debía desligarme de la agresión del otro, más allá de comprender o no... simplemente alejarme afectivamente de la situación y dejar que las cosas decanten, que se separe la tierra del agua, y agradecer la oportunidad de descubrir quien es quien.
Felicité a Pipe por su razonamiento, y lo corregí. Fuimos a hablar con su profesor de taekwondo, y él agradeció a Pipe por su idea: hay una gran diferencia entre defenderse y pelear, e iba a resultar muy util para los demás hablar de esto en la clase. Pipe se entusiasmó: mucha gente no sabe esto, me dijo, podríamos escribirlo en muchos papeles y hacer un mailing (textuales palabras), para que se enteren.
Defenderse no es pelear. Defenderse tiene que ver con mantener la propia integridad, y es liberarse y protegerse de las agresiones. Pelear es involucrarse en una relación que no puede más que degradarnos.
SOUL HOUSE
-Joy Harjo, CREEK/CHEROKEE
En mi mente existen muchas moradas. Cada una de esa moradas las creamos nosotros mismos -la casa de la ira, la casa de la deseperación, la casa de la auto compasión, la casa de la indiferencia, la casa de lo negativo, la casa de lo positivo, la casa de la esperanza, la casa del gozo, la casa de la paz, la casa del entusiasmo, la casa de la cooperación, la casa del dar. Visitamos cada una de estas casa cada día. Podemos permanecer en cualquiera de estas casa tanto tiempo como queramos. Podemos también salir de estas casa mentales en cualquier momento que lo decidamos. Somos nosotros quienes creamos nuestra morada, quienes nos quedamos en la morada, quienes salimos de la morada en cualquier momento que lo decidimos. Y podemos crear nuevos cuartos, nuevas casas. Siempre que entramos en estas moradas, éstas se convierten en nuestro mundo, hasta que las cambiamos por otras. ¿En qué mundo viviremos el día de hoy?
martes, 18 de septiembre de 2007

La Lola
by Cafe Quijano
Se llama Lola y tiene historia,
aunque más que historia
sea un poema.
Su vida entera pasó buscando
noches de gloria
como alma en pena.
Detrás de su manto de fría dama
tenía escondidas
tremedas armas,
para las batallas
del cara a cara,
que con ventaja muy bien libraba.
Le fue muy mal de mano en mano,
de boca en boca, de cama en cama,
como una muñeca que se desgasta,
se queda vieja y la pena arrastra.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Pero qué manera de caminar,
mira qué soberbia en su mirar.
Fue mujer serena hasta el instante
de entregarse presta a sus amantes.
Es tiempo de llanto, es tiempo de duda,
de nostalgia y de su locura.
Tienes el consuelo de saberte llena
de cariño limpio y amor sincero,
por que nadie supo robar de tus besos
eso que hoy te sobra y que nadie añora.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Pero qué manera de caminar,
mira qué soberbia en su mirar.
Es el tiempo de la arruga quo no perdona,
es el tiempo de la fruta
y la pintura.lunes, 17 de septiembre de 2007
Lovestory: Call Him Y
Once, up on time and all the way through it, there was a young woman who met a man ( let's call him Y) in a moment of her life in which the only thing she was looking for was somebody to touch. Her Beloved, she had met some time ago, but the relationship with him, ideal in every aspect, suffered something missing that only got worse: He was beyond her reach, not because he was a fiction, rather something even less real.
When she saw Mr.Y for the first time it was night. From afar he seems a good bit like her Beloved who had suffered the undoing mentioned above. For her, he lit that internal flame that radiates from the eyes, the smile and the skin. She moved closer to MrY and seduced him with…tricks like listening attentively, feigning that what she heard was startling and profound, that his statements were true intellectual challenges. MrY was fascinated with the young woman: never in his life had he someone who understood him so, who accepted him and with whom he could share so easily. Mr Y wasn’t looking for anything special: company, complicity, a certain tenderness- in short a mate. The young woman was like a ring made for his finger.
Ok, so the young woman needed to maintain a certain distance with MrY so that he would serve her purpose. She would have liked him to be mute, or even better, if he had a needle for the record that she had prepared for him and that she always carried with her for the appropriate occasion. But for all she looked- and you should know that it wasn’t easy to deflect the young woman form her agenda- nowhere on his body was to be found this particular audio accessory. However, during her exploration she found that Mr Y posessed certain accessories, one in particular which was of extreme interest, and which afterwards was of great use as a tool for filling holes.
Time passed and the closeness with MrY in spite of being a delight, was turning bit by bit threatening. This was a big problem because the hands of the young woman had become addicted to Mr Y, and they were not happy unless they were doing so. ( MrY was happy with the situation).
So then, the young woman came up with a brilliant idea: If the problem was the relative proximity of her hands to her own body, and of her body to her mind and fantasies- what she needed to do- was- stretching excersises!!!. Why not? Everything can happen exactly as you would propose it, enough with desiring him intensely, it’s said if you think you can or think you can’t, you’re right. She repeated…Another thing was, it was a fundamental need to rescue her Beloved form the oceanic, hypnotic eyes of Mr Y, where he was drowning- with her trying to save him.
Immediately, as was her modus operandi, she put her plan to effect. She went directly to the stores specializing in the matter: she bought every type of extension, a rod to nail to the roof, from which , she would hang- for at least thirteen hours a day. She bought as well about two thousand litres of a rubbery solution that they assured her would take effect after the twentieth dose.
In this way, the young woman methodically began to perform the exercises and the doses, and effectively- her arms began to stretch. The young woman lived now not only for her excercises and potions, but also she put herself to work making shits and sweaters to size with her extraordinary proportions.
It should be clear that all of this was turning hard and expensive, not a minor detail, because the money issue was getting out of control between the two: She didn’t have the means for her frequent nightime jaunts, and money wasn’t even making it to cover the costs like before, so that plainly, he was winding up paying for her with abslute regularity. This went on imperceptibally til the relationship was one of pure domesticity that was a new destabilizing issue for the young woman ( Mr Y, was evidently unconscious of the fact, because he had these ancient concepts concerning masculine identity and roles).
El Senor Y barely noticed the change when fondled by the young woman, who found herself at a distance of a block. He didn’t feel the need to touch, or to be close, he simply liked being touched. So a year passed during which the young woman felt almost happy. Mr Y talked and talked but from such a height, and she so far, that his words didn’t mess with her dreams. But one day, the wind decided that his words would prick her hearing and they went directly to her conscience, breaking through all the barriers that she strategically had placed in a variety of key places. He was talking about taking a trip to
This boaconstrictor definitely wasn’t his Beloved- and maybe never had been. Remember the story of Adam and Eve and understand that in the garden there never were three voices in the conversation. He’d never thought of it before but in the moment he realized something basic- Snakes do not talk! Obviously the moral of the story was..all women sooner or later turn into a boaconstrictor and eat you up.
She sreamed and cried to the point of desperation. She examined his eyes closely and now her Beloved wasn’t even there, just Mr Y dispelling her illusion. All her future life passed flying in front of her eyes: the pregnancies, the births, Christmases with family, the day their eldest became a doctor, the youngest an architect. The emotion of the day her daughter was married. The seet feeling of an empty nest, the arrival of grandchildren, tender old age, surrounded by the grandchildren and all those winter nights, the two of them together holding hands by the chimney on a plush green velvet sofa, reading stories aloud or remembering the old times. The young woman lost control and worse, lost all balance and fell inside herself. She found there only destruction, chaos and night. She found herself as a shell shrivelled and cold. She contemplated those blue eyes that were everything now she had nothing, and prey to the last panic attack… jumped into them.
The wind played awhile with the shell.
A man who had lost the body of his Beloved, recovered the abandoned crust and after a studied moment, judged her adequate, and began thinking how to place his illusion inside his happy find.
Mercedes Bocage and Paul Liebner
sábado, 15 de septiembre de 2007
Esqueleto De Una Relación
Cualquiera
Hubo una vez una Señorita que conoció a un Señor (llamémosle Y) en un momento de su vida en el cual lo único que buscaba era un cuerpo que tocar. Al Señor Amado ya lo había encontrado hacía mucho. Pero la relación que con él había entablado, que en todo aspecto era ideal, padecía de una insuficiencia cada vez más grave: el susodicho era intangible. No por creación histórica, menos real.
Cuando vio al Señor Y por primera vez era de noche. De lejos era bastante parecido al Señor Amado, quien sufría del terrible menoscabo antes mencionado. A la señorita se le encendió ESA luz interna, que irradian los ojos, la sonrisa y la piel. Se acercó al Señor Y y lo sedujo con horrísonos ardides: lo escuchó atentamente, fingió que lo que escuchaba era asombroso y profundo, que sus planteos eran verdaderos desafíos intelectuales. El Señor Y estaba fascinado con la Señorita: nunca antes había conocido a alguien que lo comprendiera, lo aceptara y lo compartiera tan plenamente. El Señor Y no buscaba nada específico: compañía, complicidad, cierta ternura, en fin, una pareja. La Señorita le venía como anillo al dedo.
Pues bien, la Señorita necesitaba mantener distancia con el Señor Y para que éste sirviera a sus propósitos. Hubiera deseado que fuera mudo, mejor aún, que tuviera una unidad para el disco que ella tenía preparado, y que siempre llevaba consigo a la espera de una ocasión propicia. Pero, por más que buscó concienzudamente -y debe saberse que no era fácil desviar a la Señorita de sus propósitos- no pudo hallar en el cuerpo del Señor Y ningún accesorio de audio. Sin embargo, durante sus exploraciones encontró que el Señor Y poseía ciertos accesorios, uno en particular, que le resultó de sumo interés, y posteriormente, de la mayor utilidad como herramienta para llenar agujeros.
Pasaba el tiempo, y la cercanía con el Señor Y, a pesar de ser gozosa, se fue volviendo cada vez más amenazante. Esto constituía un gran problema, porque las manos de la Señorita se habían vuelto adictas al cuerpo del Señor Y, y no eran felices haciendo cosa alguna que explorarlo. (El Señor Y, a todo esto, encantado).
Así fue que a la Señorita se le ocurrió una brillante idea: si el problema era la relativa proximidad de sus manos a su propio cuerpo, y de éste a su mente y a sus fantasías, lo que había que hacer era... ¡ejercicios de estiración! ¿Por qué no? “Todo puede resultar como uno se lo proponga, basta con desearlo intensamente”, se decía, “si piensas que puedes, o piensas que no puedes, tienes razón”, se repetía. Por otra parte, era fundamental rescatar al Señor Amado de los ojos oceánico-hipnóticos del Señor Y, donde se estaba ahogando aquel, y ella con él intentando salvarlo.
Inmediatamente - cual era su habitual modus operandi- puso en marcha su plan. Se dirigió directamente a las casas especializadas en el rubro: compró todo tipo de extensores y una barra para clavar al techo, de la cual debía aferrarse durante -al menos- trece horas al día. Compró también alrededor de dos mil litros de una solución de caucho, que, le aseguraron, comenzaba a hacer efecto luego de la vigésima ingesta.
De esta manera, la Señorita comenzó a realizar, metódicamente, los ejercicios y las ingestas, y efectivamente, sus brazos comenzaron a estirarse. La Señorita vivía ahora, no solo para sus ejercicios y pociones, sino para confeccionarse camisas y buzos, acordes a sus extraordinarias proporciones.
Debe señalarse que todo esto le estaba resultando muy gravoso. Este hecho no es menor, porque llevó a que el factor dinero comenzara a gravitar de manera notoria en la realidad de la Señorita y de su relación con el Señor Y: ella ya no tenía como solventar las frecuentes salidas nocturnas, ni siquiera le alcanzaba el dinero para compartir los gastos, como lo hacían antes, así que paulatinamente, él comenzó a pagar por ella con total regularidad. Esto fue llevando, imperceptiblemente, a la relación a un plano de domesticidad que era un nuevo factor desestabilizante para la Señorita (el Señor Y, era, evidentemente, inconsciente de este hecho, ya que solo lo movían antiguos preceptos relacionados a la identidad masculina y sus roles).
El Señor Y apenas si notó el cambio cuando era acariciado por la Señorita, hallándose esta a una cuadra de distancia. El no sentía la necesidad de tocar, claro está, ni de estar cerca: simplemente quería ser tocado. Así pasó un año, durante el cual, la Señorita se sintió casi feliz. El Señor Y hablaba y hablaba, pero a esa altura ella estaba tan lejos que sus palabras no lograban turbar sus sueños. Pero un día, quiso el viento que las palabras de él llegaran a oídos de ella, y a través de ellos, directamente a su conciencia, avasallando todas las barreras que ella estratégicamente había ubicado en diversos puntos clave. Él estaba hablando de un viaje a la India. Decía que se iba a ir por un año o más. De golpe, todo el mundo perfecto de la Señorita se vino abajo. Pensó, ¿pero qué soy para este desgraciado? ¡Ni siquiera se da cuenta de que estoy acá! Y empezó a emitir una serie de ¡IUJUU! ¡ACÁ ESTOY!, Pero él no la oía, y ella siguió vociferando IUJUUS hasta perder la voz, y como en un acto reflejo, sus larguísimos brazos se enroscaron alrededor de él, y súbitamente quedaron cara a cara: ella seductora, sonriente, triunfante, parecía expresar “ahora te tengo atrapado. Estás en mi poder”, y él “De ninguna manera. Soy libre”. Ella comenzó a desesperar. Conjugó el verbo amar: yo te amo, tu me amas, yo no te voy a esperar, me vas a perder”; conjuró la culpa: “si te vas, me muero” “¿Cómo podés ser tan egoísta?” ; a las promesas: “¿Y nuestros proyectos?” “Y cuando me hablabas de casarnos, ¿me mentías?”. Llegado este punto el Señor Y la miraba con incredulidad y asombro. ¿Qué proyectos? ¿De que promesas me habla?. Obviamente él se había equivocado, ella no era la mujer de sus sueños, porque no lo comprendía, le quería poner límites, lo estaba asfixiando. Él debía liberarse. Esta mujer era una extraña, una loca, no su Señorita Amada. ¿Acaso no le había dado a entender durante todo el tiempo que llevaban juntos, si bien no a través de palabras, a través de actitudes, que ella era un espíritu libre como él, que aborrecía el compromiso, que no creía en el matrimonio? Esta boa constrictora definitivamente no era ya la Señorita Amada, o quizás nunca lo había sido. Recordó la historia de Adán y Eva, y comprendió que en el paraíso nunca hubieron tres almas parlantes. Nunca lo había pensado antes. En ese mismísimo instante se dio cuenta de algo fundamental: ¡las serpientes no hablan!. Obviamente la moraleja de la historia es... que toda mujer, tarde o temprano, se convierte en boa y acaba por querer comérselo a uno.
Ella gritaba, lloraba, se desesperaba. Exploraba los ojos de él detenidamente, y ya no hallaba allí al Señor Amado, el amado era ahora el Señor Y, justo ahora que se estaba desvaneciendo. Toda su vida futura pasó volando frente a sus ojos: los dos embarazos, los dos partos, las Navidades en familia, el día que el hijo mayor se recibió de médico, la menor de arquitecta. La emoción el día del casamiento de su hija. El dulce sentimiento de nido vacío cuando su hijo se casó. La llegada de los nietos, la vejez apacible, rodeados durante el día de los cinco nietos, y por las noches, todas aquellas veladas de invierno, ambos contemplándose, tomados de la mano frente a la chimenea, sentados en el sillón de terciopelo verde, leyendo cuentos en voz alta, o rememorando viejos tiempos. La Señorita perdió el control. Peor aún, perdió el equilibrio y cayó hacia adentro. Descubrió que todo en ella era destrucción, caos, noche. Se encontró dentro de su propia cáscara enorme, diminuta y helada. Contempló aquellos ojos azules que lo eran todo, ahora que no tenía nada, y presa de un último ataque de pánico, en un postrer esfuerzo por detener la caída, se zambulló en ellos.
El viento jugó un rato con la cáscara.
Un hombre que años ha había perdido el cuerpo de su Mujer Amada, recogió la crústula abandonada; tras un detenido examen la juzgó adecuada, y comenzó a idear la manera de insertar a su pretendida dentro del feliz hallazgo.
viernes, 14 de septiembre de 2007
Soul House. El Trono del Amor: Nuestro Vientre
quedar atrapada en tí,
henchido en mi vientre verde y oro, primavera, mariposas y maleza!
¡Que bueno es susurrar tu nombre al viento y que en algun lugar tu me sepas!
¡Que milagroso este infinito beso!
Te espero en Casa, por la habitación que aún no hemos construído.
EARTHSHIP
This soul home we are building has all one way doors, and when you reach the center, you realize you are where you started. To enter our soul house, you must leave detachment by the door... you will find it again, at the core, in the bathroom in the yard, that is an exact replica of the surroundings. Come in. Breathe the joy, breathe the peace. Be still. Stay a while.
jueves, 13 de septiembre de 2007
If you don't want it, we'll take it; if you don't want to give it to us, we keep walking by.
Keep going, we're not tired.
Got plenty of places to go, lots of homes we ain't been to yet.
West side, southwest side, middle-east, rich house, dog house, outhouse, old folks house, house for unwed mothers, halfway homes, catacombs, twilight zones.
Looking for techniques, turntables to gramophones.
So take a last lick of your ice cream cone.
And lock up what you still want to own.
But please be kind.
And don't rewind.
All of your pretty, your pretty little rags and bones.
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Liminocentric child...
P.S: Far enough, as close enough...
He climbed for it,
And eventually he achieved it --
It was clay.
Now this is the strange part:
When the man went to the earth
And looked again,
Lo, there was the ball of gold.
Now this is the strange part:
It was a ball of gold.
Aye, by the heavens, it was a ball of gold
1895
Stephen Crane
martes, 11 de septiembre de 2007
Punto G Punto
"Lo único que quiero... es hacerte mimos."
Quizás no parezca una frase para nobel de literatura. Pero nunca escuché tanta verdad en tan pocas palabras... ni tanto encanto.
Es cierto, tengo que aprender a decir que no... pero esa noche aprendí a decir que sí, porque tengo ganas.
La fiesta que tengo la llevo aquí,
la tengo, la llevo.
La Fiesta. Amparanoia
lunes, 10 de septiembre de 2007
SOUL HOUSE: The core
"The Greeks highlighted the theological dimensions of a bathroom in several stories of goddesses taking a bath. Artemis, the spirit of the pristine forest, takes a bath surrounded by a shield of wood nymphs. Hera goes to a spring to renew her virginity in a bath. But the most prominent goddess of the bathroom is Aphrodite. Sacred statues show her disrobing, removing her jewellery, drying off, and either sinking down in or rising up out of the water. They even had a name for the ritual of getting up out of water, something most of us do routinely after a bath: anadyomene, as much a sacred gesture as one of the Buddha's mudras.
Aphrodite is the spirit of beauty, body, sensuality and sexuality, love, pleasure, and adornment. It is her spirit, and not necessarily some egotistical urge, that moves us to spend time rubbing oils into the skin, brushing our hair, fussing over shampoos and soaps, and spending long periods in the tub or shower. These acts are genuine rituals in the spirituality of Aphrodite/Venus. They are holy actions, of extreme importance to the soul, making life pleasurable. When you take a bath, you soak your soul as well as your body.
Just as a church might have a holy tabernacle and a Jewish temple sacred scrolls, so Aphrodite has her own spiritual implements: soaps, cosmetics, oils, fragrances, sponges, and towels. The tub is like a baptismal font, a good moisturiser, a kind of blessed oil. In Aphrodite's realm a luxurious towel may be as precious as a holy book.
Art also shows Venus holding a mirror. A mirror can be handy for passing narcissism, but it is also an instrument of Venus. Gazing at your face, your hair and your body, you are practising a Venusian form of yoga. In her 'church', taking time to care for your skin and your hair, not being frugal but rather extravagant, is a virtuous thing to do. To bring the Venusian spirit into your life, a way to increase the soul in your environment, you might look for a particularly beautiful and suitably ornate or stylistic mirror for your bathroom. Maybe more than one.
The simple act of disrobing is a Venusian gesture. It is probably difficult for most modern people to appreciate this shift in focus from shame to appreciation and from purity to sensuality. But to remain only in the religion of reserve and bodilessness is to deprive spirituality of its physicality, leaving it abstract and severe. Take away any degree of moralistic concern that has been forced on you, and see how the simple act of disrobing stirs your feelings.
I truly believe that the cultural decision in the West, centuries ago, to dissociate from all Venusian values in favour of an unnecessarily spartan spirituality was a devastating development for the spiritual lives of millions. It falsely separated body from spirit, thereby allowing no place for the soul.
I have said nothing about shaving or the toilet. These are too rich to include in a mere survey of the bathroom and each requires an essay of its own. But taken together they represent an important aspect of a soulful ecology. For a bathroom is a chamber of dreams. It could teach you, among other things, that spirituality is complete only when the body is fully present and engaged.
A good bathroom is a humanising thing, a gift of the gods and a spiritual necessity."
P.S: engage yourself in plumbing matters... and travel through the pipes of desire.
domingo, 9 de septiembre de 2007
SOUL KITCHEN

ARE
SHARING
SOUL
LOVE
Liminocentricity is where limits or thresholds can be centers simultaneously. It´s always a question of focus: close enough, as far enough... everything is nothing. God would be liminocentric: maximum complexity and maximum simplicity, because god is infinite, and infinite is identical in every point. It is the reason why we, being so far apart in space are simultaneously so close at soul level. The universe is liminocentric. And so is love.
A loving soul glows, every object touched by it's light, also starts to glow, and so on... so where is the original source of love? The web is infinite. The gods? Timeless photons lost and searching randomly, desperately in (cyber) space?
Here us, in our soul kitchen, trying to understand the chemistry, hoping not to lose the magic.
viernes, 7 de septiembre de 2007

FaithThe word faith means that when someone seesA dew-drop or a floating leaf, and knowsThat they are, because they have to be.And even if you dreamed, or closed your eyesAnd wished, the world would still be what it was,And the leaf would still be carried down the river. It means that when someone’s foot is hurtBy sharp rock, he also knows that rocksAre here so they can hurt our feet.Look, see the long shadow cast by the tree;And flowers and people
throw shadows on the earth:What has no shadow has no strength to live. Czeslaw Miloz(trans. Robert Hass)
miércoles, 5 de septiembre de 2007
LIBIDOCÉNTRICA YO

Pienso en vos, si, vos el de la electricidad en los ojos, el del roce escalofriante, y se me hace un cortocircuito en un lugar redondo como un dorado botón mágico que se me planta en cada orificio, del lado de adentro. Pienso en vos y me siento una manta sólo para tu piel. Entonces pienso en telas y solo veo piel, y en vestidos y que baratos me van a salir porque casi no voy a precisar tela.
Pero la verdad es que cuando pienso en vos, ya casi no puedo pensar en nada más y me convierto en horus de fibra óptica, toda orificio, toda centro, toda umbral, toda circuito eléctrico y shock.
martes, 4 de septiembre de 2007
EL CORAZÓN ADMINISTRADO
Enantiodromia es el principio según el cual los opuestos, en sus extremos, tienden a convertirse en el otro. Es
la velocidad de los opuestos. Es complementariedad en términos dinámicos. La razón por la que la historia es una sucesión de golpes y contragolpes, la razón del péndulo, lo que hace que una empática elipsis muera en una aburrida y autoritaria recta, más dinámica y menos contemplativa. Acción y contemplación se amarán luchando.
Al análisis tópico y dinámico de la conciencia y las funciones cognitivas (memoria, atención, lenguaje), lo transversaliza, lo urde, la enantiodromía. Esto es el principio de una física del autoritarismo. El autoritario no quiere perder... y por eso pierde contacto con sus sentimientos y se cobija en un castillo de soberbia, un mundo de fantasía donde él es emperador. Y así decide cual corazón pesa menos que una pluma y es admitido en el palacio, o cae a los infiernos a alimentar por siempre las llamas que calefaccionan su portentosa morada (condenada por la propia física a ser irrevocablemente gélida: un palacio de cristal no podrá ser cálido jamás)
Pero no olvidemos que el propio autoritarismo se incrusta en el centro de la necesidad de placer, en reinos del amor. Que ambos reinos, el de las emociones y el de la ley de la razón, miden lo mismo y son liminocéntricos, para cuando descubrimos la tercera capa. Es que la propia conciencia en cada una de sus funciones es liminocéntrica.
Tratando de superar la ambigüedad del personaje, es que fallamos. El hambre mueve hasta que mata. El rey malhumorado se queda solo y se muere de aburrimiento. Recordar es haber prestado atención, y poder narrar lo que pasó. Deseamos, representamos nuestros objetivos pa
ra irlos alcanzando, visualizamos el futuro que deseamos y caminamos incansablemente. Es la necesidad de estar al acecho.
Ojo liminocéntrico de Escher
Enantiodromía, según Heráclito ley natural, es progresar hacia el opuesto. Las cosas tienden a ir moviendose hacia el extremo opuesto, luego ocurre una reacción que impulsa el contra-movimiento.
Decimos querer moderarnos, famélicos de deseo. Lo cierto es que somos jueces y criminales de nuestra propia esencia. Y no podemos -ni debemos- dejar de serlo.

La ambigüedad nos constituye en ritmo y contenido, pero representada en forma inconsciente -en especial con proyecciones hacia otras personas que manifiestan aspectos de nuestra sombra- y puede conducir a grandes tragedias humanas.
Más que una hermenéutica, necesitamos una erótica del arte. Decía Susan Sontag. Una erótica de la vida, de nuestro conducirnos por ella acechando nuestras emociones. Si como dice Stephen Hawkings, las leyes de la biología pueden reducirse a las de la química, y las de la química a las leyes de la física... deberíamos centrar nuestras observaciones en las fuerzas que nos impulsan, el dato más auténtico y primitivo, cada una de nuestras sensaciones. En este camino es que encontramos al sexo como avenida de crecimiento.INDIOS
Hay momentos en la vida en que uno recurre al diván de los disfraces. Son esas etapas en las que el pelo cambia frecuentemente de color y forma, y paso de ser gris o marrón a ser roja, amarilla y verde... o toda violeta... de ser agua a ser fuego, de ser vaca a ser pantera o pajarito o junco. Es el momento de tomarse unas buenas vacaciones de una misma, a ver si cambiamos la pisada. Y por supuesto, todo esto viene relacionado a momentos del ciclo lunar.INDIOS -- LEGIAO URBANA
Quem me dera, ao menos uma vez
Ter de volta todo o ouro que entreguei
A quem conseguiu me convencer
Que era prova de amizade
Se alguém levasse embora até o que eu não tinha.
Quem me dera, ao menos uma vez,
Esquecer que acreditei que era por brincadeira
Que se cortava sempre um pano-de-chão
De linho nobre e pura seda.
Quem me dera, ao menos uma vez,
Explicar o que ninguém consegue entender:
Que o que aconteceu ainda está por vir
E o futuro não é mais como era antigamente.
Quem me dera, ao menos uma vez,
Provar que quem tem mais do que precisa ter
Quase sempre se convence que não tem o bastante
E fala demais, por não ter nada a dizer
Quem me dera, ao menos uma vez,
Que o mais simples fosse visto como o mais importante,
Mas nos deram espelhos
E vimos uma mundo doente.
Quem me dera, ao menos uma vez,
Entender como só Deus ao mesmo tempo é três
E esse mesmo Deus foi morto por vocês
É só maldade então, deixar um Deus tão triste.
Eu quis o perigo e até sangrei sozinho.
Entenda - assim pude trazer você de volta para mim,
Quando descobri que é sempre só você
Que me entende do início ao fim
E é só você que tem a cura do meu vício
De insistir nessa saudade que eu sinto
De tudo que eu ainda não vi.
Quem me dera, ao menos uma vez,
Acreditar por um instante em tudo que existe
E acreditar que o mundo é perfeito
E que todas as pessoas são felizes.
Quem me dera, ao menos uma vez,
Fazer com que o mundo saiba que seu nome
Esta em tudo e mesmo assim
Ninguém lhe diz ao menos obrigado.
Quem me dera, ao menos uma vez,
Como a mais bela tribo, dos mais belos índios,
Não ser atacado por ser inocente.
Eu quis o perigo e até sangrei sozinho,
Entenda - assim pude trazer você de volta para mim
Quando descobri que é sempre só você
Que me entende do início ao fim
E é só você que tem a cura do meu vício
De insistir nessa saudade que eu sinto
De tudo que eu ainda não vi.
Nos deram espelhos e vimos um mundo doente -
Tentei chorar e não consegui
viernes, 31 de agosto de 2007
ERÓTICA DEL ARTE
Susan Sontagg
TU ESPALDA EN EL UMBRAL
o
Tristezas de Ventosa Desechada
Cada descarga deja su agujero, y en el tuyo, sábelo allí donde estés, se aprietan los abrazos más totales, se conservan en lágrimas los besos rellenos y enroscados, las caricias más cargadas y urgentes.
Cada adiós deja su agujero, y en el tuyo, sábelo allí donde estés, se precipita un diluvio con la melodía más triste, tan triste como las flores en los días más secos del verano, triste como condena de abandono, como flecha sin arco, triste como ver tu espalda en el umbral por última vez.
Cual ventosa aturdida adherida aún a esquirla de vidrio que la escoba ignoró al barrer final de fiesta.
Cada mirada tuya deja su agujero, debes saberlo allí donde estés, y el mío perfora mi frente y atraviesa mi corazón, en doloroso túnel corvo, torvo, espiralado, donde te tengo escondido y mío aún.
Del Desapego he entendido poco en la vida (no he logrado reconciliarme con él)... era un vidrio entre ÉL y yo, fragmentado por la pedrada del abandono... es la distancia entre lo que me pasa y yo, y la certeza de que esto pasó, pasa, y también pasará... como todo lo demás.
Por ahora me masoqueo sintiéndome material descartable. Triste ventosa sin destino.
miércoles, 29 de agosto de 2007
EMBRUJADA....
Hoy he pensado (en su ausencia.......): sentirá todo lo que le echo de menos en la distancia, ahora que me reconcilie con mi desapego, ahora que sus sueños me acompañan, lo sentirá?......
Entonces entendí algo y tomé una decisión.... le dejo libre como el viento para que practique su desapego mientras le mando toda la energía de apego desde acá, para que no olvide sus raíces.....
Una sabe que estas cosas funcionan...
P.D: No creo que ninguna bacteria pueda con tanta luz
LA BACTERIA ANAERÓTICA
“Muchos humanos consideran a su especie la cumbre de la evolución. Somos los más inteligentes, los más poderosos, nos hemos extendido por todos los continentes. Pero si el éxito en la vida se contempla como capacidad de adaptación, de supervivencia y de replicación, en resumen, de presencia, las bacterias nos superan de largo. Son la forma de vida predominante en l
a Tierra, aunque no tengan el aparato intelectual de los humanos, ni puedan crear ni replicar memes con nuestra eficacia. Ni falta que les hace.”
a la nanita le haremos
una chocita en el campo
y en ella nos meteremos.
Aquella noche aquella se condujo como cualquier bacteria: circulando por los hilos invisibles que sustentan, construyen y destruyen las interacciones entre los seres vivos.
Una vez que la bacteria coloniza un cuerpo, lo obliga a secretar una sustancia (lechosa y pegajosa) que la nutre, generando una proliferación de hormonas sexuales que tumorizan allí en el área media del cuerpo. La actividad mental de un sujeto sano, pero boludo, pasa a desarrollarse en dicha área tumorificada de su biología.
Luego de que todo este mediocre proceso acaba (el cual en nada se relaciona con el sexo como camino de crecimiento espiritual), la bacteria anaerótica, fortalecida, busca un nuevo huésped. El boludo, intoxicado y alucinado, se sueña astuto y superpoderoso, cuando en los hechos ha sido degradado, habiendo sido inhibidos y hasta bloqueados importantes aspectos que nos hacen personas. El infeliz se aparta de quienes lo quieren creyendo “elegir”, jamás sospechando ser simplemente víctima propiciatoria. La bacteria anaerótica no busca crecer y nada sabe de amar... es impulsada por la búsqueda de placer y poder indispensables para su sustento y re-invención. Ella sólo puede alojarse en seres que están en la oscuridad. La presencia de luz la vuelve agresiva y la impulsa a buscar un nuevo huésped. La bacteria sólo ve la luz (y se asusta, sabiéndose en peligro) cuando es expulsada, generalmente por una herida, del ser que colonizaba.
Así que muchachos, consejo para la vida: prevención es lysoform (asepsia en las relaciones, que Dios no quiere cosas chanchas y la bacteria las prefiere), luz, buena salud, que es criterio; y distancia, siendo la mayor, la mejor.
martes, 28 de agosto de 2007
TOCAR EL BAJO.....
jueves, 23 de agosto de 2007
Mae América
América del Sur es mujer y amante. Desde el espacio solo se le ve la vagina, con su clitoris situado allá por Tierra del Fuego... verbigracia.América es también madre, protectora, receptiva, generosa. Se ha entregado por completo a sus amantes. Dio y no pidió nada a cambio, igual que una madre, nutrió y protegió a todos sus amantes e hijos bastardos. Hay que decirlo, América tiene la autoestima muy baja. Brindó toda su riqueza, que no es lo mismo que decir que se dejó robar. ¿Y qué pasó cuando comenzaron a aparecer las primeras arrugas, cuando la domesticidad inauguró recriminaciones y reclamos, cuando la futura promesa pasó a ser ex - futura promesa? Sus aspirantes volvieron a casa de mamá. Y hasta los hijos bastardos se le fueron.
Es que como toda amante, el lugar de la ilegitimidad tiende a crear un vínculo desigual, empobrecedor para la segunda, y de poder para el protagonista de la gran aventura.




